Envejecimiento poblacional: el desafío demográfico que enfrenta la IA en el mercado laboral colombiano
Envejecimiento poblacional desafía avance de IA en empleo

El envejecimiento poblacional emerge como obstáculo crítico para la inteligencia artificial en el empleo

La expansión global de la inteligencia artificial continúa acelerándose, con empresas de todos los sectores adoptando esta tecnología para mejorar sus procesos productivos y estándares de crecimiento. Sin embargo, el panorama para el mercado laboral no resulta tan despejado como inicialmente se proyectaba, según revela un reciente análisis de la calificadora internacional Moody's.

Un reto demográfico que complica la ecuación tecnológica

El informe destaca que, aunque el impulso de la IA es innegable, factores como el envejecimiento poblacional se están convirtiendo en un reto demográfico significativo que debe incorporarse a las proyecciones económicas. Particularmente en economías emergentes, este fenómeno podría actuar como un freno durante las próximas décadas, dado que el alcance de la inteligencia artificial no se limita a tareas manuales o repetitivas, sino que se extiende a funciones cognitivas complejas.

"Los últimos avances en inteligencia artificial transformarán el mercado laboral en todo el mundo", señala el documento. "La automatización y ampliación de tareas, mediante los cuales la IA reemplazará o complementará ocupaciones actuales, prometen una mayor productividad económica en general, aunque algunos trabajadores desplazados perderán sus empleos o trabajarán de manera menos productiva en funciones posteriores".

Productividad potencial versus realidad adaptativa

Moody's estima que la adopción de inteligencia artificial podría impulsar la productividad laboral global en aproximadamente 1,5% anual en promedio durante la próxima década, lo que equivaldría a un aumento acumulado cercano al 15%. La tecnología "tiene el potencial de transformar una amplia gama de tareas no rutinarias", lo que implica una reorganización profunda del trabajo que va más allá de los procesos tradicionales de automatización industrial.

No obstante, la calificadora enfatiza que estas ganancias no se traducirán automáticamente en mayor crecimiento económico. Su materialización dependerá de múltiples factores:

  • Inversión empresarial en infraestructura tecnológica
  • Adaptación organizacional a nuevos modelos de trabajo
  • Velocidad con la que los trabajadores logren integrarse a funciones productivas

El caso particular de las economías con población envejecida

"En el caso de las economías que sufren envejecimiento poblacional, la reducción de la fuerza laboral podría justificar la automatización de una mayor proporción del trabajo", explican los analistas. "Pero la magnitud de los beneficios dependerá de cómo se adapten los trabajadores desplazados a nuevas funciones y de las políticas socioeconómicas existentes para apoyar esta transición".

Las economías con mayor proporción de trabajadores mayores enfrentarán procesos de transición laboral más complejos, debido a menores tasas de movilidad ocupacional y mayores costos sociales asociados al desplazamiento laboral. Aunque la automatización puede compensar la escasez de mano de obra derivada del envejecimiento, también incrementa las presiones fiscales y los desafíos de inclusión laboral.

Divergencia entre economías avanzadas y emergentes

En términos geográficos, Moody's proyecta que las economías avanzadas capturarán mayores beneficios iniciales de la inteligencia artificial, con incrementos de productividad estimados entre 1,2% y 2,9% anuales. Estos países concentran una mayor proporción de empleos intensivos en conocimiento y cuentan con infraestructura digital más desarrollada, lo que facilita la integración tecnológica.

En contraste, los mercados emergentes como Colombia registrarían ganancias más moderadas, entre 0,4% y 1,4% anual, debido a:

  1. Menores niveles de digitalización generalizada
  2. Estructuras laborales donde predominan actividades menos automatizables
  3. Limitaciones en capital humano especializado

El informe señala que estos países podrían beneficiarse en el largo plazo si fortalecen el capital humano y aceleran la adopción tecnológica, reduciendo así las brechas de productividad frente a las economías desarrolladas.

Riesgo principal: calidad del empleo, no cantidad

El análisis advierte que el principal riesgo económico no radica en la desaparición masiva de empleos, sino en la calidad de las nuevas ocupaciones que surjan tras la transición tecnológica. El crecimiento dependerá de si los trabajadores desplazados logran integrarse a actividades más productivas o terminan en empleos de menor valor agregado, lo que podría limitar los avances en ingresos y bienestar social.

"La productividad surgirá de una combinación entre automatización de tareas, ampliación de capacidades del trabajador y reasignación laboral", resaltan los expertos. "Lo cual convierte la transición ocupacional en el factor decisivo para determinar si la tecnología impulsa o limita el crecimiento económico".

Perspectiva crediticia y desafíos institucionales

Desde la perspectiva crediticia, Moody's considera que la inteligencia artificial representa simultáneamente una oportunidad y un riesgo para los países. Mientras las mejoras en productividad pueden fortalecer el crecimiento potencial, los costos fiscales asociados al desempleo transitorio, la capacitación laboral y el envejecimiento poblacional podrían presionar las finanzas públicas durante el periodo de transición tecnológica.

En consecuencia, el impacto macroeconómico de la inteligencia artificial dependerá menos de la capacidad técnica de la innovación y más de la respuesta institucional y social de cada país. La interacción entre demografía, mercado laboral y políticas económicas definirá si la IA se convierte en un motor sostenido de crecimiento o en un proceso de ajuste prolongado con beneficios desiguales entre regiones y generaciones.