Brote de tosferina en comunidad U'wa deja un menor muerto en Santander
Brote de tosferina en U'wa deja un menor muerto en Santander

Una grave crisis de salud pública afecta a la comunidad indígena U’wa en el sector de Aguablanca, municipio de Cerrito (Santander), tras la confirmación de un brote de tosferina que ya ha causado la muerte de un menor de edad.

Denuncia de negligencia administrativa

Ernestina Mina, representante legal de la Institución Prestadora de Salud (IPS) indígena local, denunció en Mañanas Blu que esta tragedia está vinculada a negligencias administrativas y a la falta de servicios básicos en el territorio. Desde febrero, la Nueva EPS desvinculó a la población de su prestador habitual para enviarla a la red de salud del departamento de Boyacá, un cambio que se realizó de manera inconsulta, según Mina: “Se acabó en febrero porque ni nosotros fuimos notificados ni la comunidad de que se iba a hacer un traslado masivo”.

Este movimiento administrativo obligó a los pacientes a desplazarse hacia Cubará, un trayecto que implica retos geográficos extremos. “Enviamos a los usuarios a un lugar donde duran un día atravesando caminos, es más difícil el acceso a llegar al municipio de Cubará, Boyacá”, explicó la representante.

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El “paseo de la muerte” del menor

El caso más crítico fue el de un niño localizado el 25 de marzo en el sector de Aguascalientes por un agente comunitario. El menor, que ya presentaba un cuadro grave, tuvo que ser trasladado por tres departamentos antes de fallecer. Mina relató el penoso recorrido: “Cubará recibe, pues ya el niño venía con un trabajo ancestral, el niño venía grave. Cubará solicita el traslado para el siguiente prestador que es más cercano es Saravena en Arauca, donde el niño fallece”. Hasta febrero, antes de la pérdida del contrato, la IPS indígena tenía detectados seis casos posibles de tosferina, de los cuales tres habían sido confirmados positivamente.

Barreras culturales en la vacunación

A la crisis administrativa se suma el reto de la “salud propia” o medicina intercultural. Aunque existe la vacuna DPT (difteria, tétanos y tosferina), su aplicación en el resguardo es voluntaria y muchos padres optan por métodos tradicionales. “No es que ellos se nieguen, hay una interculturalidad o una salud propia... este tema de la vacunación es más bien como convicción de la persona”, señaló Mina, aclarando que la familia del menor fallecido era “muy cultural” y no asistió a las campañas de vacunación.

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