El Índice de Incertidumbre de la Política Económica (IPEC) en Colombia experimentó un fuerte repunte en abril de 2026, al situarse en 367 puntos, lo que representa un incremento de 115 puntos respecto a marzo y de 68 puntos frente al mismo mes de 2025, según informó Fedesarrollo.
Persistencia de la incertidumbre económica
Este resultado es relevante porque confirma la persistencia de la incertidumbre económica y marca una ampliación significativa frente a los niveles recientes. El dato de abril no solo refleja un repunte mensual, sino que consolida una tendencia prolongada de niveles elevados. Con este resultado, el indicador completa 91 meses por encima del promedio histórico de 100 registrado entre 2000 y 2019, lo que evidencia que la incertidumbre económica en el país se mantiene en una fase estructuralmente alta, lejos de los niveles considerados de estabilidad en el largo plazo.
El nivel alcanzado en abril también se ubica por encima de promedios recientes, superando en 110 puntos el promedio de 2025 (257) y en 109 puntos el de 2024 (258). Esta brecha refuerza la idea de una dinámica persistente que se ha extendido durante varios años.
Desde una perspectiva histórica, el IPEC ha capturado episodios de alta incertidumbre asociados a eventos relevantes para la economía colombiana, como la crisis financiera de 1999, la caída de los precios del petróleo entre 2014 y 2016, la pandemia de COVID-19 en 2020 y el pico de la prima de riesgo en octubre de 2022, entre otros momentos de tensión económica.
Variables financieras impulsan el aumento del IPEC en abril
En abril de 2026, la composición del indicador mostró cambios relevantes en las fuentes de incertidumbre. Las noticias relacionadas con política económica concentraron el 34,6% del total, manteniéndose como el principal componente. Sin embargo, las variables financieras ganaron terreno y alcanzaron una participación de 29,5%, consolidándose como el segundo factor más relevante dentro del índice.
El aumento mensual estuvo impulsado por el crecimiento en variables financieras, que registraron un incremento de 18,8 puntos porcentuales frente a marzo. En contraste, la categoría de actividad económica presentó la mayor caída, con una reducción de 14,0 puntos porcentuales, mientras que política económica, social y geopolítica también disminuyó su peso relativo en 10,0 puntos porcentuales.
Al comparar con abril de 2025, se observa un cambio más estructural en la composición de la incertidumbre. Las variables financieras aumentaron su participación en 19,0 puntos porcentuales, mientras que la categoría de seguridad creció 7,6 puntos porcentuales y otros factores avanzaron 2,3 puntos porcentuales. En contraste, política económica redujo su peso en 23,3 puntos porcentuales. La actividad económica también registró una disminución en su participación, con una caída de 5,6 puntos porcentuales frente al mismo mes del año anterior.
Este comportamiento sugiere un desplazamiento en las preocupaciones capturadas por el indicador, en el que los factores financieros han ganado mayor protagonismo dentro del análisis de la incertidumbre económica en el país. El IPEC, que se construye a partir del conteo de palabras relacionadas con la coyuntura económica en noticias de medios de comunicación, sigue la metodología propuesta por Baker y ofrece una aproximación a la percepción de incertidumbre en el entorno económico. Su evolución reciente confirma un escenario donde los riesgos persisten, sino que se transforman en su composición y origen.
En este contexto, el resultado de abril refuerza la lectura de altos niveles de incertidumbre, en la que tanto factores internos como externos continúan incidiendo sobre las expectativas y el comportamiento de los agentes económicos, en medio de un escenario que sigue mostrando señales de volatilidad sostenida.



