La OMS denuncia experimento 'contrario a la ética' con vacunas en África
La Organización Mundial de la Salud (OMS) manifestó este miércoles un firme rechazo hacia un polémico plan de experimentación con vacunas contra la hepatitis B en Guinea-Bissau, financiado parcialmente por Estados Unidos. El director general de la organización, Tedros Adhanom Ghebreyesus, calificó el proyecto como 'contrario a la ética' durante una conferencia de prensa en Ginebra, argumentando que el diseño del estudio implicaría no administrar dosis vitales a miles de recién nacidos.
Riesgo mortal para la población infantil
'Ello podría exponerles a una alta probabilidad de infección, lo que implica un número significativo de muertes', alertó Tedros con contundencia. El proyecto, que cuenta con una financiación de 1,6 millones de dólares del Departamento de Salud estadounidense, planeaba estudiar los efectos de la vacunación en 14.000 recién nacidos en el país africano. La metodología dividiría a los infantes en dos grupos: la mitad recibiría la inmunización al nacer, mientras que la otra mitad esperaría hasta las seis semanas de vida.
El director de la OMS fue categórico al afirmar: 'Negar a la mitad de la población infantil el acceso a una vacuna que ya lleva más de 14 años disponible, segura y eficaz, no es ético. Creo que es mejor llamar a las cosas por su nombre'. Actualmente, Guinea-Bissau aplica la vacuna contra la hepatitis B a todos los recién nacidos a los seis meses, aunque la OMS recomienda que en países con alta prevalencia como este -donde el 19% de la población está infectada- la dosis se administre en las primeras 24 horas de vida.
Críticas internacionales y suspensión temporal
El estudio, liderado por investigadores daneses y ampliamente difundido por la revista 'Nature', ha generado un intenso debate en la comunidad científica internacional. Numerosos expertos han criticado el proyecto, acusando a Estados Unidos de intentar obtener datos que justifiquen una reducción de las vacunaciones en su propio sistema sanitario. Otros especialistas subrayan que un estudio con estas características jamás habría sido aprobado en un país desarrollado, lo que plantea serias cuestiones sobre los doble estándares éticos en investigación médica.
El 22 de enero, el Ministerio de Salud de Guinea-Bissau anunció la suspensión temporal del estudio ante las crecientes dudas y críticas internacionales. Sin embargo, las autoridades sanitarias estadounidenses habían afirmado previamente que el proyecto se reanudaría, generando más incertidumbre sobre el futuro de la investigación.
Preocupaciones sobre el impacto regional
Tedros reconoció que cada país soberano tiene derecho a decidir sobre sus calendarios de vacunación, pero advirtió que 'este tipo de estudios podría afectar a otros países también', sugiriendo posibles repercusiones negativas en las políticas de inmunización de toda la región africana. La directora del Departamento de Inmunización y Vacunas de la OMS, Kate O'Brien, añadió durante la misma rueda de prensa que la agencia mantiene comunicación directa con los investigadores responsables del estudio.
'Estamos en comunicación directa con ellos para comprender mejor lo que planean hacer y para consultar algunos aspectos del estudio que son particularmente problemáticos y preocupan a un gran número de personas en el ámbito de las vacunas', subrayó O'Brien. La OMS busca así clarificar los objetivos y metodología del polémico proyecto, mientras reitera su compromiso con los estándares éticos más elevados en la investigación médica global.



