Más allá del cáncer de mama: tres tumores femeninos poco visibilizados
Más allá del cáncer de mama: tres tumores femeninos ignorados

En Colombia, aunque el cáncer de mama recibe gran atención en campañas de prevención, existen otros tumores que afectan a las mujeres y permanecen en segundo plano. Así lo alerta Fernando Contreras Mejía, oncólogo clínico del Instituto Nacional de Cancerología, quien enfatiza la urgencia de visibilizar estas enfermedades, mejorar la educación en salud y fortalecer el diagnóstico temprano.

Cáncer de cuello uterino: prevenible pero persistente

El cáncer de cuello uterino es una de las principales causas de muerte por cáncer en mujeres colombianas, solo superado por el de mama. Su principal factor de riesgo es la infección por el virus del papiloma humano (VPH), presente en más del 90 % de los casos. La vacunación contra el VPH, incluida en el Plan Ampliado de Inmunizaciones, es clave para su prevención. El síntoma más relevante es el sangrado vaginal anormal. La citología cervicouterina sigue siendo la herramienta fundamental para la detección temprana.

Cáncer de ovario: silencioso y difícil de detectar

El cáncer de ovario suele aparecer entre los 30 y 50 años, con un pico alrededor de los 40. No tiene un factor de riesgo único; aunque el 25 % de los casos se relacionan con herencia, la mayoría son esporádicos. Factores como sedentarismo, alimentación, nuliparidad o embarazos tardíos pueden influir. Sus síntomas son inespecíficos: dolor abdominal, distensión o aumento del perímetro abdominal, que a menudo se confunden con molestias digestivas. Por ello, el diagnóstico suele ser tardío. Se recomienda controles médicos periódicos y consultar ante cambios persistentes.

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Cáncer de endometrio: ligado a obesidad y hormonas

El cáncer de endometrio ha aumentado en países industrializados, incluido Colombia. La obesidad, diabetes, dislipidemia y factores hormonales como baja exposición a progesterona son factores de riesgo. El síntoma principal es el sangrado vaginal anormal, especialmente en mujeres posmenopáusicas, que debe motivar consulta inmediata.

Falta de pruebas de tamización masiva

A diferencia del cáncer de mama o cuello uterino, no existen pruebas de tamización masiva para ovario y endometrio. El diagnóstico depende del acceso oportuno al sistema de salud y de la capacidad de los médicos para identificar señales de alerta. Adoptar hábitos saludables como dieta equilibrada, ejercicio y control de peso puede reducir el riesgo, especialmente en ovario y endometrio. Para el cáncer de cuello uterino, la vacunación contra el VPH es la mejor prevención.

El oncólogo Contreras insiste en la necesidad de educación y en superar la vergüenza para consultar, especialmente en enfermedades relacionadas con el VPH. “El diagnóstico temprano es la clave para mejores tratamientos”, concluye. Prestar atención a los síntomas, acudir a controles regulares y no subestimar las señales del cuerpo puede marcar la diferencia.

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