Gremios farmacéuticos presentan propuesta integral para modernizar el Invima
Representantes del sector farmacéutico y empresarial presentaron en Bogotá una ambiciosa hoja de ruta dirigida a modernizar el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima), con el objetivo fundamental de reducir significativamente los tiempos de aprobación de medicamentos y facilitar el acceso oportuno a terapias innovadoras para los colombianos.
Iniciativa multisectorial para transformación regulatoria
La propuesta fue presentada por la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación y Desarrollo (Afidro), la Federación Latinoamericana de la Industria Farmacéutica (FIFARMA) y la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia). Estas organizaciones buscan impulsar una transformación institucional profunda que permita mejorar los procesos regulatorios, garantizar el acceso a la innovación médica y aumentar la competitividad del país en el sector salud.
Según los gremios participantes, el fortalecimiento del Invima es absolutamente clave para asegurar que los colombianos puedan acceder de manera oportuna a medicamentos y tecnologías de salud que sean seguras, eficaces y cumplan con los más altos estándares de calidad.
Grave situación de trámites represados y tiempos extendidos
Uno de los problemas más críticos identificados por los gremios es el alarmante aumento en los tiempos de aprobación de registros sanitarios. De acuerdo con el diagnóstico presentado, actualmente existen 12.470 trámites represados en el Invima, lo que refleja una disminución preocupante en la capacidad operativa de la entidad y la ausencia de mecanismos eficientes para priorizar procesos urgentes.
Los tiempos para aprobar nuevos registros han experimentado un incremento sustancial en los últimos años. Mientras que en 2024 el promedio de aprobación era de 22 meses, en 2025 este plazo se extendió hasta los 29 meses, situando a Colombia entre los países con los tiempos de aprobación más largos de toda América Latina.
Las organizaciones advirtieron que esta situación tiene efectos directos y profundos sobre los pacientes colombianos, ya que la disponibilidad de medicamentos innovadores en el país puede tardar hasta cinco años completos después de haber sido aprobados por agencias regulatorias internacionales reconocidas.
Hoja de ruta para la modernización institucional
Frente a este panorama complejo, los gremios plantearon una hoja de ruta detallada con varias acciones estratégicas orientadas a modernizar la entidad y alinearla con estándares internacionales de excelencia regulatoria.
Entre las propuestas más destacadas se encuentran:
- Actualizar integralmente el marco regulatorio incorporando estándares reconocidos por la Organización Mundial de la Salud
- Implementar mecanismos de confianza regulatoria que permitan aprovechar evaluaciones ya realizadas por agencias internacionales especializadas
- Establecer plazos claros, realistas y diferenciados para los trámites según el tipo de producto y su nivel de riesgo específico
Asimismo, se propone avanzar hacia una mayor autonomía financiera del Invima y fortalecer sustancialmente los mecanismos de transparencia institucional, rendición de cuentas y gestión eficiente de recursos.
Factor determinante para inversión y salud pública
Para el vicepresidente de AmCham Colombia, Santiago Marroquín, fortalecer instituciones técnicas como el Invima es fundamental en un contexto de desafíos económicos y fiscales que enfrenta el país. El directivo señaló que la solidez institucional y la estabilidad regulatoria son factores determinantes para atraer inversión extranjera, especialmente en sectores intensivos en innovación como el farmacéutico y biotecnológico.
Además, recalcó que la entidad debe concentrarse en su función principal: garantizar la calidad, seguridad y eficacia de los productos que se comercializan en el territorio nacional, mientras se agilizan los procesos para beneficio de los pacientes y del sistema de salud en su conjunto.
Esta iniciativa representa un esfuerzo coordinado del sector privado para contribuir al fortalecimiento de una institución clave para la salud pública colombiana, buscando equilibrar la necesaria rigurosidad regulatoria con la agilidad que requieren los pacientes que esperan acceso a tratamientos innovadores.



