Artemis II: Los cambios físicos en astronautas tras 10 días en el espacio
Cambios físicos en astronautas de Artemis II tras 10 días

Artemis II: Un hito histórico con impactos en la salud de los astronautas

La emocionante llegada a tierra de los astronautas de la misión Artemis II ha generado gran conmoción y numerosas dudas sobre el estado actual de su salud. Tras diez días explorando el punto más lejano en el que un humano ha estado de la Tierra, la tripulación, compuesta por Víctor J. Glover, Reid Wiseman, Christina Koch y Jeremy Hansen, marcó un hito histórico con un perfecto amerizaje en Cabo Cañaveral, abriendo un nuevo capítulo hacia el próximo viaje del hombre a la Luna.

Adaptación corporal a la microgravedad

Según Daniel Pellicer Roig, biotecnólogo especialista en enfermedades raras, en conversación para National Geographic, la microgravedad obliga al cuerpo a adaptarse a una nueva realidad. Después del despegue, los fluidos corporales intentan moverse hacia nuevas direcciones, pero las válvulas como venas, arterias e intestinos los guían de vuelta a sus lugares habituales. Este proceso desencadena el Síndrome de Adaptación Espacial, que causa náuseas, mareos, dolores de cabeza y desorientación en los astronautas, debido al aumento sustancial del flujo sanguíneo hacia el cerebro por la presión espacial.

Además, los capilares pueden hincharse y presionar otras estructuras, como los ojos, lo que lleva a visión borrosa en algunos casos. Esto puede provocar un edema y dificultar la transmisión de información de los receptores ópticos al cerebro, afectando temporalmente la capacidad visual de los tripulantes.

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Pérdida de masa muscular y desmineralización ósea

Otro cambio sustancial es la pérdida de masa muscular y la desmineralización ósea. Investigaciones han identificado una disminución de hasta el 20% de la masa muscular en tan solo dos semanas en el espacio. En cuanto a los huesos, pueden perder entre un 1% y un 2% de masa, aunque en el caso de la tripulación de Artemis II, se estima una pérdida de hasta un 0,5%. Estos efectos son reversibles, pero requieren tiempo y rehabilitación adecuada para que los astronautas recuperen su condición física inicial.

Impacto de la radiación espacial

La radiación espacial representa otro riesgo significativo, pudiendo causar cambios en el ADN de la tripulación equivalentes a entre 10 y 20 radiografías de cuerpo completo, en un rango de 10 a 20 milisieverts. Aunque estos niveles son manejables con las protecciones actuales, la exposición prolongada en futuras misiones podría requerir medidas más avanzadas para salvaguardar la salud de los exploradores espaciales.

Sin duda, los cuerpos de los astronautas experimentaron transformaciones notables durante su viaje, pero se espera que en los próximos días retornen gradualmente a sus estados iniciales, gracias a los protocolos de recuperación establecidos por la NASA. Este éxito de Artemis II no solo avanza la exploración lunar, sino que también proporciona valiosos datos para entender mejor la resiliencia humana en entornos extremos.

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