Estudio evidencia mayor vulnerabilidad en salud mental de mujeres bogotanas
Una investigación presentada en 2025 por el Observatorio de Mujeres y Equidad de Género (OMEG) junto con la Secretaría Distrital de la Mujer ha revelado datos alarmantes sobre la salud mental de las mujeres en Bogotá. El estudio concluye que factores estructurales como la desigualdad persistente, la sobrecarga de cuidados no remunerados y las condiciones laborales precarias generan un mayor riesgo de desarrollar problemas de salud mental, con impactos particularmente evidentes en casos de depresión y conductas suicidas.
Poblaciones con mayor riesgo identificadas
El informe detalla que las jefas de hogar presentan un 59% más de riesgo de depresión en comparación con otros grupos poblacionales. De manera aún más preocupante, las mujeres con orientaciones sexuales e identidades de género diversas enfrentan un 69% más de riesgo de depresión, evidenciando una vulnerabilidad particularmente aguda en estos grupos.
Sin embargo, el estudio también ofrece hallazgos esperanzadores: contar con redes de apoyo sólidas puede reducir el riesgo de depresión hasta en un 43%, lo que subraya la importancia fundamental de los vínculos sociales como factor protector frente a estos problemas de salud mental.
Factores estructurales y acumulación de responsabilidades
Lorena Cudris-Torres, doctora en Psicología y docente de Adipa, explicó que los resultados reflejan una acumulación crítica de responsabilidades que impacta directamente el bienestar emocional. "Desde la práctica clínica observamos cómo la combinación de responsabilidad económica, trabajo doméstico y cuidado no remunerado genera una sobrecarga sostenida", señaló la especialista.
"Cuando estas cargas se acumulan sin tregua, incrementan el estrés crónico y reducen drásticamente los espacios para el descanso y el autocuidado, factores que están directamente asociados con el riesgo de desarrollar depresión", agregó Cudris-Torres.
El análisis identifica múltiples factores que contribuyen a este panorama preocupante:
- Desigualdad salarial persistente entre géneros
- Precariedad laboral y condiciones de trabajo inestables
- Exposición a violencias basadas en género
- Inseguridad económica y falta de protección social
- Barreras significativas en el acceso a servicios de salud mental
Detección temprana y síntomas recurrentes
De acuerdo con la especialista, en la consulta clínica estos casos presentan patrones recurrentes que pueden servir como señales de alerta. "Suelen manifestarse como agotamiento persistente, sentimientos de culpa por 'no estar haciendo suficiente', dificultades para dormir, irritabilidad constante, sensación de desesperanza frente al futuro y, en algunos casos, síntomas somáticos como dolores de cabeza o musculares", explicó Cudris-Torres.
La experta destacó especialmente la importancia de identificar estas señales tempranas. "Si el cansancio no mejora con el descanso, si hay pérdida de interés en actividades antes gratificantes, cambios persistentes en el sueño, irritabilidad frecuente, dificultad para concentrarse o sentimientos recurrentes de culpa y desesperanza que persisten durante varias semanas, es fundamental buscar orientación profesional inmediata", afirmó.
"La detección temprana facilita intervenciones más eficaces y previene la cronificación del malestar emocional", añadió la psicóloga.
Respuesta institucional y políticas públicas
La Secretaría Distrital de la Mujer ha señalado la necesidad urgente de fortalecer políticas integrales que aborden las causas estructurales de estas problemáticas. Entre las estrategias destacadas se encuentran el Sistema Distrital del Cuidado y la Ruta Única de Atención, iniciativas orientadas específicamente a redistribuir las cargas de cuidado y mejorar sustancialmente el acceso a servicios de apoyo para las mujeres bogotanas.
Estas políticas buscan crear un entorno más equitativo donde las responsabilidades de cuidado no recaigan desproporcionadamente sobre las mujeres, al mismo tiempo que garantizan un acceso más efectivo a servicios de salud mental y apoyo psicosocial.



