Bogotá será sede de debate clave sobre acceso y producción de medicamentos en mayo de 2026
Bogotá albergará foro sobre política farmacéutica y producción local

Bogotá será el epicentro de una discusión crucial para el sector farmacéutico en América Latina los próximos 4 y 5 de mayo de 2026. En un contexto de creciente preocupación por la dependencia del país frente a medicamentos importados y la fragilidad estructural del sistema de salud, la capital colombiana acogerá dos encuentros que buscan debatir la sostenibilidad del sistema y la necesidad de una política farmacéutica de Estado.

Eventos organizados por Asinfar e Invima

El encuentro, organizado por la Asociación de Industrias Farmacéuticas en Colombia (Asinfar) y el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima), reunirá a autoridades del alto gobierno, agencias regulatorias, academia, gremios, industria y entes de control. Según los organizadores, la conversación trasciende lo sectorial para situarse en el nivel de decisiones estratégicas de Estado.

Agenda de los encuentros

El 4 de mayo se realizará el Primer Diálogo Latinoamericano entre Autoridades Sanitarias e Industria Farmacéutica, un espacio técnico para avanzar en la convergencia regulatoria, reducir la fragmentación normativa y fortalecer la confianza entre agencias y productores. El objetivo es mejorar el acceso a medicamentos y la eficiencia de los sistemas de salud en la región.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Al día siguiente, el 5 de mayo, tendrá lugar el 3 Foro Farmacéutico Latinoamericano, un escenario de definición estratégica donde se abordará la política farmacéutica como política de Estado, en la intersección entre seguridad sanitaria, sostenibilidad financiera y desarrollo industrial.

Preocupaciones de fondo: concentración del mercado y dependencia externa

Más allá de la agenda, ambos encuentros responden a una preocupación de fondo: la estructura actual del mercado farmacéutico colombiano. En 2025, este mercado alcanzó los 32,47 billones de pesos. Sin embargo, la distribución del gasto evidencia una fuerte concentración. Mientras el 83 % de las unidades corresponde a medicamentos de bajo precio —que representan apenas el 28 % del valor total—, un grupo reducido de medicamentos de alto costo, en su mayoría importados, concentra el 72 % del gasto.

En el canal institucional, la situación es aún más crítica. Los medicamentos importados representan el 84,5 % del valor, y cerca de la mitad de las compras se concentra en productos con un solo oferente. Esta condición, advierten los organizadores, limita la capacidad de negociación del Estado y expone al sistema a riesgos estructurales como el desabastecimiento y la volatilidad internacional.

“El país enfrenta una distorsión estructural: mientras el gasto crece, la dependencia aumenta, el mercado se concentra y la capacidad productiva local pierde terreno”, señala el comunicado oficial del encuentro.

Producción local como clave para el equilibrio

En este contexto, la industria farmacéutica nacional es presentada como un elemento clave para el equilibrio del sistema. Según Asinfar, donde existe producción local hay mayor competencia, diversidad terapéutica y precios más accesibles. No obstante, advierten que Colombia mantiene una paradoja: exige sostenibilidad financiera al sistema de salud mientras debilita la base productiva que la hace posible.

Tendencias globales y el rezago latinoamericano

La discusión que se abrirá en Bogotá también se conecta con tendencias globales. De acuerdo con los organizadores, las principales economías del mundo han dejado de considerar el medicamento como un bien transable ordinario y lo han elevado a la categoría de componente estratégico de la soberanía. En esa línea, han comenzado a reconfigurar sus cadenas de suministro, fortalecer la producción local y diseñar políticas industriales explícitas en salud.

América Latina, en contraste, sigue enfrentando fragmentación normativa y alta dependencia externa, lo que limita su capacidad de respuesta ante crisis sanitarias y presiones del mercado internacional.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

Ejes del foro y documento marco

El 3 Foro Farmacéutico Latinoamericano partirá de la premisa de que el medicamento es un componente crítico del Estado moderno y que su producción, regulación y financiamiento inciden directamente en la autonomía sanitaria y la estabilidad del sistema de salud. La agenda incluirá cinco ejes estructurales: la geopolítica del medicamento, la sostenibilidad financiera, la capacidad productiva, la integración regional y la convergencia regulatoria.

Como resultado, se prevé la presentación de un Documento Marco de Reindustrialización Farmacéutica, concebido como una hoja de ruta técnica para Colombia y como base de un eventual manifiesto latinoamericano por la autonomía sanitaria.

Una convocatoria a decisiones de fondo

Para los organizadores, estos encuentros no son ejercicios académicos ni eventos aislados, sino una convocatoria a tomar decisiones de fondo. “Colombia no puede seguir discutiendo el acceso sin discutir la producción. La política farmacéutica es, ante todo, una decisión de Estado”, afirmó Carlos Francisco Fernández Rincón, presidente ejecutivo de Asinfar.

El debate, en últimas, gira en torno a una pregunta central: si es posible garantizar acceso, sostenibilidad y estabilidad en el sistema de salud sin fortalecer la producción local, o si ha llegado el momento de consolidar una política farmacéutica nacional que articule salud pública, sostenibilidad fiscal y desarrollo industrial.