Jorge Iván Ospina, agente interventor de la Nueva EPS, aseguró que su cargo no está en riesgo y que en las primeras semanas de junio se publicarán los estados financieros de la entidad correspondientes a 2024 y 2025, los cuales han estado pendientes desde el inicio del proceso de intervención. En una entrevista exclusiva con este diario, Ospina detalló la crítica situación financiera de la aseguradora pública más grande del país, que enfrenta una deuda de 26 billones de pesos y una crisis de caja agravada por embargos judiciales que sustrajeron 2,5 billones de pesos entre octubre y diciembre de 2025.
Estrategia para estabilizar el suministro de medicamentos
Ospina explicó que se identificaron las zonas con mayores dificultades de abastecimiento mediante un mapa de calor, basado en quejas y cumplimiento de proveedores. Luego, se entablaron conversaciones directas con los cuatro principales gestores farmacéuticos del país para restablecer la entrega de medicamentos. Se acordaron pagos prioritarios y descuentos por pronto pago, que la entidad espera que oscilen entre el 3,5 % y el 4 %, aunque los proveedores han propuesto entre 1,5 % y 2,5 %. Los acuerdos de pago incluyen cuotas a 6 u 8 meses, priorizando la red de servicios estratégica que atiende a los 11,5 millones de afiliados.
Embargos judiciales y crisis de caja
El interventor señaló que los embargos judiciales, que consideró ilegítimos por tratarse de recursos destinados a la salud, afectaron gravemente la caja de la entidad. Sin embargo, confía en que la recuperación de esos recursos, junto con la capitalización de la Nueva EPS, permitirá estabilizar la provisión de bienes y servicios. Ospina reiteró que el Gobierno ha tomado la decisión política de no liquidar la EPS y de inyectar recursos frescos, aunque no precisó fechas para la capitalización, la cual también se destinará a mejorar la plataforma tecnológica de la aseguradora.
Fusión con Famisanar y futuro de la EPS
Ospina confirmó que se preparan para fusionar la Nueva EPS con Famisanar, con el objetivo de crear la EPS pública más grande de Colombia. Esto permitiría trazar políticas, definir tarifas y ordenar la red de servicios, aunque el proceso será progresivo y dependerá de la estabilización financiera. Ante la preocupación por el tamaño de la entidad, Ospina argumentó que un modelo administrativo regional bien diseñado puede generar economías de escala y abaratamiento en la adquisición de bienes y servicios.
Relaciones con el Ministerio y la Supersalud
En cuanto a las tensiones públicas con el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, y el superintendente Daniel Quintero, Ospina las minimizó, asegurando que existe una comunicación fluida y que no hay riesgo de que le pidan la renuncia. Afirmó que solo el presidente de la República podría solicitar su salida y que hay estabilidad conceptual en la estrategia para la Nueva EPS.
Finalmente, Ospina reiteró que la publicación de los estados financieros en junio será un paso clave para la transparencia de la entidad, que actualmente tiene cerca de 4.500 proveedores y una deuda acumulada que espera resolver con los recursos de la capitalización y los acuerdos de pago.



