El rostro humano de una crisis sistémica: esperas prolongadas por medicamentos esenciales
Colombia enfrenta una emergencia sanitaria silenciosa donde pacientes con enfermedades crónicas, cáncer y patologías raras esperan hasta un año por sus tratamientos. La historia de Kevin Acosta, el niño de ocho años que falleció esperando medicamentos para la hemofilia severa, se repite en decenas de casos documentados por organizaciones de pacientes.
Casos que evidencian la magnitud del problema
Liliana Gómez Carvajal, una mujer de 62 años en Bogotá, acumula 383 días de espera por Denosumab para su osteoporosis, pese a contar con orden de autorización desde enero de 2025. En Montebello, Antioquia, Fabiola Hernández Ramírez, de 78 años, lleva 367 días en la misma situación. Ambas son afiliadas de Nueva EPS, aseguradora intervenida desde abril de 2024.
La crisis no se limita a medicamentos. Graciela Rico Fonseca, de 71 años en Duitama, Boyacá, espera más de 360 días por una cita con endocrinología, especialidad necesaria para el manejo de su condición de salud.
Patologías complejas sin atención oportuna
Sergio Andrés Mora, residente en Soacha con fibrosis quística, se encuentra en "delicado estado de salud" debido a que Famisanar no ha autorizado la mayoría de órdenes médicas necesarias para acceder a medicamentos y especialistas.
Einer Orlando Vanegas Ibargüen, diagnosticado con Hemoglobinuria Paroxística Nocturna (enfermedad huérfana potencialmente mortal), espera desde julio de 2025 la administración de Ravulizumab. "Cada día sin tratamiento representa un riesgo real de crisis graves e incluso de muerte", advierte el paciente.
Cifras que confirman el deterioro
Entre 2023 y 2025, los reclamos en salud contra EPS intervenidas crecieron un 51,4%, pasando de 623.636 a 944.072 PQRS según la Superintendencia Nacional de Salud. Nueva EPS muestra el incremento más acelerado:
- Régimen contributivo: de 197.293 reclamos en 2023 a 369.243 en 2025
- Tasa de quejas por cada 10.000 afiliados aumentó de 334,71 a 617,35
- Régimen subsidiado: PQRS aumentaron de 79.741 a 148.953
Otras EPS intervenidas también registran aumentos sostenidos: Famisanar pasó de 105.499 a 138.514 reclamos, mientras Coosalud incrementó sus PQRS en ambos regímenes.
Deudas hospitalarias que explican la crisis
Un informe de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas revela que las EPS intervenidas son las mayores deudoras del sistema hospitalario. Nueva EPS aumentó su deuda en 33,7% en seis meses, pasando de 5 billones de pesos en diciembre de 2024 a 6,69 billones en junio de 2025.
Esta situación explica por qué cada vez más instituciones se niegan a atender pacientes de estas EPS, generando un círculo vicioso donde los tratamientos no llegan a quienes los necesitan.
Casos críticos que requieren acción inmediata
- Samuel David Ceballos (6 años): Afiliado a Nueva EPS con enfermedad rara 49,XXXXY. Desde agosto del año pasado no recibe tratamientos ni citas con especialistas, exponiéndolo a broncoaspiración y compromiso pulmonar.
- Juan Pablo Gómez Arias (8 años): Con epilepsia de difícil manejo, enfrenta interrupciones persistentes en medicamentos como lacosamida y cannabidiol. Los tiempos de espera superan los 15 días entre entregas.
- Fabiola López Valencia (54 años): Paciente con cáncer de pulmón metastásico afiliada a Emsanar. Espera desde enero de 2026 osimertinib, medicamento que Farma Colombia reporta como agotado en inventarios.
- Lucas Esteban Gómez Ricardo (7 años): Con epilepsia focal y Síndrome de Angelman, enfrenta dificultades desde noviembre de 2025 para acceder a Levetiracetam, recibiendo constantemente la respuesta de "pendientes".
- Ligia Yaneth Giraldo Ospina: Paciente con cáncer de mama que requiere Pembrolizumab para inmunoterapia. Ni la IPS Oncolife ni su medicina prepagada garantizan el suministro, con un costo superior a 14 millones de pesos por sesión.
Detrás de cada estadística hay historias humanas de sufrimiento, tratamientos suspendidos y enfermedades que avanzan mientras el sistema de salud colapsa. La muerte de Kevin Acosta puso rostro a una crisis que afecta a miles de colombianos que esperan, día tras día, respuestas que no llegan.