Cambio en la cúpula de la Superintendencia Nacional de Salud
El Gobierno Nacional ha aceptado formalmente la renuncia de Bernardo Armando Camacho Rodríguez como superintendente de Salud, designando a Jaime Hernán Urrego Rodríguez como encargado temporal de la entidad. Esta decisión, plasmada en el Decreto 0404 de 2026 firmado el 14 de abril, establece que la salida de Camacho se efectuó el 15 de abril, marcando un relevo significativo en medio de expectativas políticas.
Perfil técnico de Jaime Urrego
Jaime Urrego no es un recién llegado al sector salud. Con una sólida formación como médico y doctor en Salud Pública, además de especializaciones en Alta Gerencia del Sistema de Seguridad Social en Salud y Planificación Administrativa, Urrego ha construido una larga trayectoria en gestión institucional. Actualmente, se desempeña como viceministro de Salud Pública y Prestación de Servicios, cargo que mantendrá mientras asume la Superintendencia.
Su hoja de vida, registrada en el SIGEP, incluye roles clave como:
- Director técnico y subsecretario de despacho en la Alcaldía Mayor de Bogotá.
- Contratos con la Universidad Nacional, la Organización Panamericana de la Salud y el Ministerio de Salud.
- Experiencia en diversas entidades públicas del sector salud.
Este perfil técnico y su experiencia previa lo posicionan como una figura de continuidad administrativa, ya que en octubre de 2025 también fue designado temporalmente al frente de la Supersalud durante otro relevo interno.
Contexto político y expectativas futuras
El nombramiento de Urrego ocurre en un momento de controversia, con el nombre de Daniel Quintero Calle emergiendo como posible candidato para el cargo en propiedad. La Presidencia publicó recientemente la hoja de vida de Quintero, quien en redes sociales expresó su intención de combatir el "cartel de la salud" mediante tecnología si asume el puesto.
Sin embargo, el decreto gubernamental ha formalizado a Urrego como encargado, estableciendo una transición administrativa mientras se define el nombramiento permanente. Esto deja a la Superintendencia bajo una conducción temporal, con un viceministro experimentado al mando sin abandonar sus funciones originales.
Los próximos pasos dependerán de si el Gobierno concreta la designación de Quintero o si factores políticos alteran este plan. Mientras tanto, la entidad seguirá operando bajo la dirección de Jaime Urrego, asegurando estabilidad en un sector crítico para la salud pública colombiana.



