Hospital Infantil San Vicente Fundación reactiva programa de trasplante hepático pediátrico
En el marco del Día Mundial del Trasplante de Órganos y Tejidos, que se conmemora cada 27 de febrero, Colombia enfrenta uno de los desafíos más sensibles de su sistema de salud: la brecha entre la necesidad de órganos y la disponibilidad real para salvar vidas. Según cifras del Ministerio de Salud y Protección Social, el país registra actualmente una tasa de 7,4 donantes por millón de habitantes, un indicador que sigue siendo bajo frente al número de personas que esperan un trasplante como única alternativa de supervivencia.
Reapertura del programa de trasplante hepático pediátrico
En este contexto, el Hospital Infantil San Vicente Fundación anunció la reapertura de su Programa de Trasplante Hepático Pediátrico, una decisión que amplía significativamente la oferta de atención de alta complejidad para niños con enfermedades hepáticas graves en Antioquia y en el noroccidente del país. La reactivación del programa responde a una necesidad regional concreta, dado que el departamento concentra una alta carga de patologías hepáticas en población infantil y la institución actúa como hospital de cuarto nivel y centro de referencia nacional.
La reapertura del programa no solo representa un hito institucional, sino también una respuesta a una demanda histórica de familias que, hasta ahora, debían enfrentar largas esperas o desplazamientos para acceder a este tipo de procedimientos altamente especializados. Según explicó la doctora María del Pilar Gómez Navas, gastroenteróloga pediátrica y líder clínica del programa, en la región existe una necesidad significativa de trasplante hepático pediátrico, y contar nuevamente con este servicio fortalece la capacidad resolutiva del hospital y permite ofrecer un manejo integral con un equipo multidisciplinario entrenado para atender casos de alta complejidad.
Importancia del trasplante hepático en niños
El trasplante hepático es un procedimiento quirúrgico mediante el cual se reemplaza un hígado que ha perdido su funcionamiento adecuado por un órgano sano proveniente de un donante fallecido o por una parte de hígado de un donante vivo. El hígado es el órgano interno más grande del cuerpo humano y cumple funciones esenciales para la vida:
- Procesa nutrientes, medicamentos y hormonas
- Produce bilis para la absorción de grasas y vitaminas liposolubles
- Fabrica proteínas necesarias para la coagulación sanguínea
- Elimina toxinas y bacterias de la sangre
- Regula respuestas inmunitarias clave para prevenir infecciones
Cuando este órgano falla, el impacto sobre el organismo es profundo y, en el caso de los niños, puede manifestarse en:
- Sangrados frecuentes
- Infecciones graves
- Desnutrición
- Retraso en el crecimiento
- Alto riesgo de mortalidad
Causas y desafíos del trasplante hepático pediátrico
A diferencia de la población adulta, en la que los trasplantes hepáticos suelen estar asociados a cirrosis por consumo excesivo de alcohol o a enfermedades relacionadas con obesidad y síndrome metabólico, en los niños las causas son principalmente:
- Congénitas: como la atresia biliar, que se mantiene como la principal indicación de trasplante hepático pediátrico tanto en Colombia como a nivel mundial
- Metabólicas: enfermedades de origen genético como la enfermedad de Wilson, con una carga importante en Antioquia
- Tumorales: como el hepatoblastoma
- Patologías autoinmunes: especialmente en adolescentes
En los casos de falla hepática aguda, el tiempo se convierte en un factor determinante. Estos pacientes pueden ser clasificados como urgencia cero a nivel nacional, lo que les otorga prioridad máxima en la asignación de órganos debido al riesgo de muerte en cuestión de horas o días. Sin embargo, uno de los principales retos del trasplante hepático pediátrico sigue siendo la escasez de donantes y la necesidad de compatibilidad del órgano en tamaño y condiciones con cada niño, una situación que puede prolongar significativamente los tiempos de espera.
Estrategias innovadoras y modelo de atención
Ante esta realidad, el Hospital Infantil San Vicente Fundación ha fortalecido estrategias como el trasplante con donante vivo, una alternativa que permite planear la cirugía en mejores condiciones clínicas y aumentar las probabilidades de éxito. Esta opción se sustenta en la capacidad de regeneración del hígado y en la experiencia de un equipo multidisciplinario que acompaña tanto al donante como al receptor antes, durante y después del procedimiento.
El proceso institucional está diseñado para ofrecer una atención estructurada y oportuna desde el momento en que se determina que el trasplante es el único tratamiento eficaz. A partir de ese punto, el niño y su familia ingresan a una ruta integral que incluye valoración por:
- Gastroenterología pediátrica
- Cirugía de trasplantes
- Anestesiología
- Cuidado intensivo
- Nutrición
- Psiquiatría
- Trabajo social
Además del abordaje clínico, la institución brinda acompañamiento permanente, seguimiento cercano y canales directos de comunicación para resolver dudas y atender complicaciones de manera temprana.
Resultados y llamado a la acción
Gracias a este modelo de atención multidisciplinario, un trasplante hepático exitoso puede ofrecer una sobrevida superior al 80%, con resultados comparables a estándares internacionales. Esto permite que los niños retomen su vida escolar, continúen su crecimiento y desarrollen su proyecto de vida con seguimiento médico, pero sin que el trasplante represente una limitación permanente.
En el Día Mundial del Trasplante de Órganos y Tejidos, la institución hizo un llamado a padres y cuidadores para reconocer de manera temprana los signos de alerta de enfermedad hepática en niños:
- Coloración amarilla de la piel y los ojos (ictericia)
- Abdomen muy distendido
- Sangrados frecuentes o moretones inexplicables
- Fatiga extrema
- Retraso en el crecimiento
- En recién nacidos, deposiciones claras u orina muy oscura
La reactivación del programa de trasplante hepático pediátrico en el Hospital Infantil San Vicente Fundación representa un avance significativo en la atención de salud infantil en Colombia, especialmente para las familias de Antioquia y el noroccidente del país que enfrentan enfermedades hepáticas graves en sus hijos.