Taxista de Bogotá capturado por estafar más de $379 millones mediante cambiazo de tarjetas
Un aparentemente rutinario pago con tarjeta dentro de un taxi se transformó en una pesadilla financiera para al menos 35 pasajeros en la capital colombiana. Las víctimas describieron un patrón idéntico de fraude que se ejecutaba en cuestión de segundos, aprovechando la confianza y la distracción momentánea de los usuarios.
El modus operandi del engaño
Según la investigación de la Fiscalía General de la Nación, el taxista Juan Carlos Naranjo Becerra ofrecía amablemente el datáfono como una supuesta facilidad de pago. Sin embargo, su verdadero objetivo era completamente diferente. El procedimiento fraudulento consistía en:
- Simular problemas técnicos durante la transacción inicial
- Insistir en repetir la operación mientras el pasajero estaba distraído
- Realizar el "cambiazo" sustituyendo la tarjeta original por una réplica inservible
- Devolver la tarjeta falsa sin levantar sospechas inmediatas
Con la tarjeta auténtica en su poder y los datos personales del propietario, incluyendo la clave de seguridad, el sospechoso presuntamente realizaba retiros y transferencias ilegales que sumaron más de 379 millones de pesos.
La investigación y captura
Las múltiples denuncias de víctimas que narraron procedimientos casi idénticos permitieron a las autoridades detectar un claro patrón delictivo. La policía logró identificar y ubicar al conductor implicado en la localidad de Suba, al noroccidente de Bogotá.
Durante un operativo de registro y allanamiento, las autoridades incautaron evidencias cruciales:
- Dos datáfonos utilizados en las transacciones fraudulentas
- Dos teléfonos celulares con información relevante para la investigación
- Dinero en efectivo de procedencia sospechosa
- 34 tarjetas de débito y crédito de diversas entidades bancarias
- Dos credenciales adicionales pertenecientes a otras personas
Consecuencias judiciales
Tras su detención, la Unidad de Hurtos de la Seccional Bogotá judicializó a Naranjo Becerra e imputó los delitos de hurto por medios informáticos y violación de datos personales. El procesado no aceptó los cargos formulados en su contra.
Un juez de control de garantías determinó como medida de aseguramiento su traslado a un establecimiento carcelario, donde permanecerá mientras continúa el proceso judicial. Las autoridades ahora centran sus esfuerzos en consolidar las pruebas y determinar si existen más víctimas que aún no han denunciado este sofisticado esquema delictivo.
Impacto en las víctimas
Para los pasajeros afectados, un acto cotidiano como pagar un viaje en taxi se transformó en una experiencia traumática que derivó en significativas pérdidas económicas. Además del daño patrimonial, las víctimas experimentaron una profunda sensación de vulnerabilidad frente al uso de tecnología bancaria y la confianza depositada en terceros durante transacciones aparentemente seguras.
Este caso evidencia cómo los delincuentes aprovechan la rutina y la confianza de las personas para ejecutar fraudes cada vez más sofisticados, utilizando métodos que combinan engaño psicológico con conocimiento tecnológico.