Las autoridades colombianas confirmaron que veinte personas, todas civiles, perdieron la vida en el atentado con un cilindro cargado con explosivos detonado el sábado por presuntos disidentes de las Farc en la Vía Panamericana, en el departamento del Cauca. La acción fue atribuida a la estructura Jaime Martínez del Estado Mayor Central, una de las disidencias más activas en la región.
Balance de víctimas
El Instituto de Medicina Legal informó que, hasta el momento, han sido abordados veinte cuerpos, de los cuales quince son mujeres y cinco son hombres, todos mayores de edad. De las víctimas, quince han sido plenamente identificadas y sus restos entregados a sus familiares. La entidad continúa con el proceso técnico para lograr la identificación de los cinco cuerpos restantes.
Detalles del ataque
El ataque ocurrió en un punto de la Panamericana conocido como El Túnel, en el municipio de Cajibío. Según el Ejército, un grupo de disidentes de las Farc lanzó un cilindro lleno de explosivos que cayó sobre un bus y destruyó otros quince vehículos que circulaban por la carretera, además de dañar un tramo de la vía. La explosión abrió un enorme cráter y dejó un escenario de destrucción, con cuerpos tendidos entre hierros retorcidos.
Rechazo y recrudecimiento de la violencia
El presidente Gustavo Petro calificó a los autores del atentado como “terroristas, fascistas y narcotraficantes”, y señaló que muchas de las víctimas eran indígenas. El comandante de las Fuerzas Militares, general Hugo Alejandro López, indicó que en el tramo donde cayó el cilindro bomba había un bloqueo por parte de los terroristas de la Jaime Martínez, quienes a dos kilómetros de allí sostenían un enfrentamiento con unidades de la Tercera División del Ejército.
La columna Jaime Martínez pertenece al Estado Mayor Central (EMC), la principal disidencia de las Farc, liderada por Néstor Gregorio Vera, el hombre más buscado de Colombia. El general López calificó el hecho como “una acción terrorista clara de las estructuras de Mordisco y de la Jaime Martínez contra la población civil”.
El atentado ha generado un amplio rechazo de las autoridades y diversos sectores, en medio de un recrudecimiento de la violencia en el Cauca y el vecino Valle del Cauca, dos de las regiones más afectadas por la presencia de grupos armados ilegales. La explosión también ha agitado la campaña presidencial en Colombia, con candidatos cruzando acusaciones sobre la seguridad en el país.



