Cuando el sol aún no se asomaba sobre Cajibío, María Clemencia Valencia ya tenía el café listo y el arroz cocinándose para el almuerzo. Como buena campesina, solía levantarse de madrugada. Era el sábado de mercado, el preámbulo de una nueva masacre que enlutó a La Pedregosa y otras veredas de Cajibío.
Las víctimas de la masacre
De las 21 víctimas, 16 eran mujeres, la mayoría del Cauca y dos nacidas en Antioquia. Las otras cinco eran hombres. Entre ellas, María Clemencia Valencia, de 65 años, desplazada por el conflicto hace 26 años, que había regresado a La Pedregosa. Su esposo Alirio Medina, de 78 años, también falleció. Ambos viajaban en la chiva de José Ciro Puliche, de 61 años, quien también murió.
También viajaban María Etelvina Valencia, hermana de María Clemencia, y su hija Liliana Valenzuela Valencia. María Etelvina, de más de 70 años, cuidaba pollos y gallinas y vendía tortas. Liliana, de más de 40 años, soñaba con una cirugía para corregir un problema en sus orejas y superar la discriminación laboral por su discapacidad.
Otras víctimas incluyen a María Libia Flor Sánchez, de 56 años, agricultora de café y caña, devota de la Virgen; Luz Dary Valencia Solarte, de 47 años, madre de cinco hijos; Virgelina Valencia, de 60 años; Florinda Camayo Méndez, de 62 años; y las primas Mosquera: Patricia, de 58 años, funcionaria de la CRC, Nereida y Nidia Mosquera Angulo, de 62 y 68 años, oriundas de El Patía.
También fallecieron Jarold Jair Bojorge Escobar, funcionario de la CRC; Daniela Valencia Holguín, de 26 años, madre de una niña de 8 años; Bertha Betancur Cardona, de 58 años, originaria de Andes, Antioquia; Carmen Lasso de Dorado, de 67 años; Francisco Javier Olave Balcázar; Andrea Golondrino Yonda; Teodomira Salazar Navia; Gloria Patricia Riascos Chantre; José Edinson Sánchez Farfán; y otros.
La explosión en la vía Panamericana
Al mediodía del 25 de abril de 2026, los vehículos se detuvieron en el sector de El Túnel debido a un retén ilegal de disidentes de las Farc de 'Iván Mordisco'. Un explosivo oculto en una alcantarilla estalló, creando un cráter de 20 metros de diámetro. La chiva con las familias voló por los aires, y otros vehículos quedaron destruidos.
Los sobrevivientes describieron el caos: "Corran, acaba de estallar una bomba", gritaba un hombre. "La camioneta salió volando, pensé que era el final", relató Mario Guerrero, sobreviviente.
El dolor de las familias
Lina María Valencia, hija de María Clemencia, dijo: "Mis padres venían de Piendamó, ilusionados para su casa. Fueron tan unidos que hasta en la muerte quedaron juntos". Elvis Valenzuela, hijo de María Etelvina, rompió en llanto al recordar a su madre. Adriana Sánchez perdió a su madre María Libia Flor Sánchez, quien era religiosa y colaboradora comunal.
El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, exigió justicia: "Un explosivo arrebató 21 vidas al Cauca, 16 mujeres y cinco hombres que amanecieron con sueños".
Un territorio de paz golpeado nuevamente
La Pedregosa ya había sufrido masacres en 1977 por las Farc y en el año 2000 por paramilitares. Ahora, 21 campesinos más han sido asesinados. En los sepelios, con globos blancos y flores, se repitió que no fueron enterrados, sino sembrados, para que las futuras generaciones cosechen esperanza y vida.



