Las 20 víctimas mortales y las imágenes de horror que dejó el letal atentado en Cajibío (Cauca) pasaron rápidamente a ser parte de las intervenciones políticas de los candidatos presidenciales y de las 'culpas' que se lanzan unos contra otros a un mes de ir a las urnas. Todos tienen sus hipótesis de lo sucedido, incluso el presidente Gustavo Petro, quien terminó involucrando a Ecuador y profundizando su disputa transnacional con su homólogo Daniel Noboa.
Reacciones inmediatas de la derecha y la izquierda
Derecha e izquierda reaccionaron con inmediatez a la escalada de atentados en el suroccidente colombiano; en solo 48 horas tuvieron lugar 26 ataques que volvieron a poner en el centro del debate el poder de 'Mordisco' y las fallas de la política de paz total que el Gobierno busca reiteradamente sacar adelante.
Producto de ello, la candidata del Centro Democrático, Paloma Valencia, viajó hasta Popayán y endureció el tono contra su contendor del Pacto Histórico, Iván Cepeda, 'arquitecto' de la paz total, a quien responsabilizó del recrudecimiento de la violencia. En su intención de alzar todavía más la bandera de la seguridad, le ofreció al expresidente Álvaro Uribe liderar el Ministerio de Defensa en caso de ganar la Casa de Nariño: "Yo tengo visto un ministro, necesito que los antioqueños lo convenzan, quiero al expresidente Uribe repitiendo la seguridad democrática".
El ofrecimiento, que fue desestimado por Uribe, le valió choques con su fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Oviedo, quien dijo tener reparos, pero finalmente terminó aceptando que es Paloma quien hará los nombramientos en caso de resultar electa.
Acusaciones cruzadas y movilizaciones
Justo después del atentado en Cajibío con explosivos, Valencia informó que el gobierno del presidente Petro le advirtió de un supuesto atentado en su contra que estarían preparando las disidencias de las Farc. 24 horas después el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, dijo que no había ningún riesgo real, avivando la pelea entre la aspirante uribista y el oficialismo.
En todo caso, Valencia no fue la única en viajar al Cauca para reclamar seguridad y promover su candidatura; la campaña de Cepeda hizo presencia y realizó una marcha por la paz liderada por la 'vice' Aída Quilcué, quien, como la senadora opositora, es oriunda de ese departamento. La congresista Quilcué llamó a sus simpatizantes y demás líderes sociales para movilizarse en Popayán, desde donde cuestionó la propuesta de Uribe como mindefensa y trajo a colación las ejecuciones extrajudiciales ocurridas en su gobierno: "Lo único que queremos es que no regrese la muerte ni los falsos positivos".
Y si bien los ataques se han dado mientras Petro está a la cabeza del Ejecutivo, desde la izquierda encontraron lecturas electorales. Sin pruebas, Cepeda dijo públicamente que los atentados serían para beneficiar al proyecto de derecha y su 'vice' señaló que presentaría un recurso ante la Fiscalía General para que se investiguen a las campañas de esa orilla política. Valencia anunció medidas legales contra Quilcué.
La tesis del presidente Petro
La tesis de la candidatura a la Casa de Nariño fue reforzada por el mandatario Petro en su alocución presidencial del pasado 27 de abril en la que defendió su política de seguridad y dijo que no existe un "caos de seguridad como se anuncia". "No me extraña que los grupos del Cauca estén tratando de sabotear elecciones, quieren que la extrema derecha gobierne a Colombia como en Ecuador. Nos quieren sabotear las elecciones para que gane la derecha. Son hipótesis por verificar", dijo Petro, profundizando su pleito diplomático con el presidente Daniel Noboa.
Lo que es un asunto nacional terminó tocando puertas vecinas luego de que Petro también sostuviera que los explosivos utilizados en el Cauca podrían estar siendo transportados desde Ecuador. En la alocución aprovechó para desmentir una reunión en Manta con alias Fito en mayo del año pasado, como lo sugieren algunas versiones y la inteligencia de dicho país.
Las víctimas quedan en segundo plano
En medio del panorama electoral, de las peleas entre derecha e izquierda y las culpas endilgadas, los nombres de las víctimas del atentado en la vía Panamericana, Patricia Mosquera, Nereida Mosquera, Nidia Mosquera, Luz Dary Solarte, Libia Flor, Andrea Golondrino, Clemencia Valencia, Alirio Medina, Etelvina Valencia, Liliana Valenzuela Valencia, José Ciro Puliche, Teodomira Salazar, Daniela Valencia Holguín, Virgelina Valencia, Florinda Méndez, pasaron a otro plano.
Lo mismo sucedió con la información entregada por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), que elevó de 6.402 a 7.837 las víctimas de falsos positivos. Mientras la oposición demeritó el ajuste y continuó su intento de deslegitimar el tribunal, el oficialismo obtuvo motivos para irse contra la campaña de Valencia.



