Joven denuncia agresión física y verbal en Alkosto de Bogotá: 'Nadie intervino para detenerlo'
Por medio de las redes sociales se conoció una grave denuncia contra un sujeto que, al parecer, habría agredido física y verbalmente a una mujer dentro de las instalaciones del Alkosto de la carrera 30 en Bogotá. Los hechos ocurrieron cuando la víctima, identificada como Juanita, se encontraba en compañía de su madre y su hermano de 10 años en el establecimiento comercial.
El inicio del altercado
Según las declaraciones de Juanita, el incidente comenzó cuando se encontraron con una mujer que les impidió el paso en el supermercado. "Mi mamá le pregunta si ella va a pasar, para esperar a que pasara y poder pasar nosotras. Ella se voltea y de una manera muy agresiva le dice que va a pasar cuando se le dé la gana", relató la joven.
Tras un intercambio de palabras, en la escena apareció el hombre que posteriormente agrediría a Juanita. "Me siento intimidada porque se acercó con mucha agresividad a mi mamá, quien estaba con mi hermano de 10 años", añadió la denunciante.
La agresión física
La situación escaló rápidamente cuando Juanita intentó documentar lo ocurrido. "Intenté sacar mi celular para grabar lo que estaba ocurriendo, pero este hombre se lo arrebató y procedió a golpearme en la pelvis y en mis partes íntimas", describió con detalle.
La esposa del agresor intentó intervenir para detener los golpes, pero según el relato de Juanita, "él la empuja y ahí es cuando se lanza a mi rostro". En medio del altercado, el hombre también insultó verbalmente a la joven de manera constante y agresiva.
Falta de intervención del establecimiento
Uno de los aspectos más preocupantes de la denuncia es la aparente inacción del personal del almacén. "El almacén no activó los protocolos, nadie intervino a impedir que siguiera agrediéndonos. Únicamente apareció una enfermera", aseguró Juanita.
La joven también detalló que durante el altercado perdió sus gafas, mientras que una de las mujeres involucradas perdió uno de sus aretes. "El almacén sí ayudó a encontrar la candonga, pero no mis gafas, lo cual me afecta bastante porque tengo problemas de visión", explicó.
Respuesta de las autoridades y la empresa
Cuando llegó la Policía al lugar, Juanita afirmó sentirse revictimizada. "La policía llega a decirme a mí que tengo que calmarme, que tengo que ser más tolerante y que nos van a llevar a mi mamá y a mí", relató con indignación.
Fuentes de la empresa Alkosto consultadas por medios de comunicación mencionaron que se trataba de "un hecho aislado entre dos personas en una de sus tiendas". Según la compañía, en atención a lo ocurrido se siguieron protocolos que contemplaron "vincular a la Policía" y que no habrá un pronunciamiento formal por parte de la empresa.
Consecuencias y reflexiones
Este caso ha generado preocupación sobre la seguridad en establecimientos comerciales y la respuesta ante situaciones de violencia. La denuncia de Juanita destaca varios puntos críticos:
- La falta de intervención inmediata del personal de seguridad del establecimiento
- La aparente insuficiencia de los protocolos de actuación ante agresiones
- La respuesta de las autoridades que, según la víctima, minimizó la gravedad de los hechos
- La decisión de la empresa de no emitir un pronunciamiento formal sobre el incidente
El caso ocurrido en el Alkosto de la carrera 30 en Bogotá sigue generando interrogantes sobre la protección a los clientes en espacios comerciales y la responsabilidad de las empresas en garantizar entornos seguros para todos.



