El aumento del 'grooming' en Colombia ha encendido las alertas de la Policía Nacional, que advierte sobre el crecimiento de este delito digital dirigido principalmente contra menores de edad a través de redes sociales, aplicaciones de mensajería y videojuegos en línea.
Incremento de alertas y bloqueos
De acuerdo con el Centro Cibernético de la Dijín, en lo corrido de 2026 se registra un incremento del 10% en las alertas por violencia digital contra menores, con mayor incidencia en Bogotá, Medellín y Cali. En paralelo, las autoridades han bloqueado cerca de 600 páginas web con contenido de explotación sexual infantil.
Declaraciones del director del Centro Cibernético
El coronel Adrián Vega, director del Centro Cibernético, señaló que el riesgo se ha intensificado por la exposición de los menores en entornos digitales. “Los niños entre los 11 y 13 años se han convertido en el principal objetivo de depredadores en línea”, advirtió.
Modus operandi de los delincuentes
Las investigaciones evidencian que los delincuentes suelen iniciar contacto en videojuegos y trasladan rápidamente la conversación a espacios privados. Allí, mediante perfiles falsos y técnicas de manipulación, construyen confianza con las víctimas, obtienen información personal y escalan hacia prácticas como el ‘sexting’ y la extorsión.
Composición de las redes de contacto
Otro factor de riesgo es la composición de las redes de contacto. Según la Policía, cerca del 30% de los contactos de los menores son desconocidos, mientras solo entre 5% y 6% corresponden a amigos cercanos, lo que facilita la acción de los agresores.
Señales de alerta y prevención
Las autoridades hacen un llamado a padres y cuidadores a identificar cambios de comportamiento que puedan indicar riesgo. Entre las señales están el aislamiento, irritabilidad, uso excesivo u oculto de dispositivos móviles y resistencia a la supervisión. También alertan sobre conexiones en horarios inusuales.
Importancia de la denuncia temprana
La Policía enfatiza que las primeras fases del ‘grooming’ suelen pasar desapercibidas y no se denuncian, lo que permite que el agresor avance. “Las denuncias llegan cuando ya hay afectaciones graves, incluso abuso físico. Pero la etapa inicial, que es clave para prevenir, casi no se reporta”, explicó Vega.
Recomendaciones finales
Por ello, insistió en la importancia de reportar cualquier situación sospechosa de manera inmediata a través de canales como el CAI Virtual o líneas habilitadas por la institución. Además, reiteró que los menores de 14 años no deberían tener acceso libre a redes sociales sin supervisión.



