Alex Saab deja cabos sueltos en Colombia tras su deportación a EE. UU.
Alex Saab deja cabos sueltos en Colombia tras deportación

En el despacho del magistrado Jorge Hernán Díaz Soto está a la espera de ser admitida la casación contra la sentencia absolutoria que profirió el Tribunal de Barranquilla a Alex Saab, señalado como testaferro del dictador venezolano Nicolás Maduro. El 16 de mayo, en un avión Gulfstream de matrícula estadounidense N550GA, Saab fue deportado a Estados Unidos para enfrentar nuevamente a la justicia de ese país por nuevos delitos que no quedaron saldados tras el indulto que recibió del expresidente Joe Biden en 2023.

En Colombia, aunque en el proceso judicial contra Saab —el exministro de Industria y Producción Nacional de Venezuela que cayó en desgracia tras la caída del dictador en enero pasado— se falló casi en su totalidad a su favor, todavía quedan varios cabos sueltos. Saab fue declarado inocente en 2024 por los delitos de lavado de activos, concierto para delinquir, importación o exportación ficticia, estafa y enriquecimiento ilícito.

La Fiscalía lo llevó a juicio por un entramado de blanqueo de capitales de más de 25.000 millones de pesos, a través de importaciones ficticias de la empresa Shatex S. A. entre 2007 y 2009, que el ente acusador vinculó con las Farc y el régimen chavista, así como con el Gobierno ecuatoriano. Según la Fiscalía, Saab y su socio Devis Mendoza Lapeira querían incrementar de manera injustificada el patrimonio de la compañía y habrían intentado lavar más de 25.304 millones de pesos en importaciones de las que jamás reportaron soportes. Sin embargo, Saab salió airoso en primera instancia porque, según el juez, no hubo pruebas sólidas que llevaran a una condena.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Sobre el trámite del expediente en segunda instancia, hubo polémica porque solo se revisó la apelación por uno de los cinco delitos, debido a que el Tribunal no recibió la impugnación de la Fiscalía sobre los demás cargos. Únicamente tramitó el recurso de una de las víctimas del proceso, Bancóldex, que se limitaba al delito de estafa. El Tribunal de Barranquilla lo condenó por este hecho a siete años de cárcel y ordenó su captura inmediata. Según el fallo, se encontró probado que, cuando era representante legal de Shatex S. A., emitió una factura falsa por más de 212.000 dólares a nombre de la empresa Myer Store y luego la endosó a Bancóldex para obtener un desembolso de dinero. Después, de acuerdo con la sentencia, Saab pidió al banco descontar esa factura con el fin de obtener un beneficio económico ilícito, induciendo a error a la entidad financiera.

Pero esta pena jamás la cumplió. Antes de que se surtiera la audiencia de lectura de sentencia, Saab reparó a la víctima con 452 millones de pesos, lo que permitió que cesara el proceso por ese delito. “Por declararse la extinción de la acción penal por este delito, cualquier tipo de restricción que exista en contra de los acusados, ya sea orden de captura o cualquier otra restricción, queda extinguida también”, dijo el magistrado Demóstenes Camargo en una audiencia revelada por Cambio.

Ahora, la Corte Suprema tendrá que decidir si existen razones jurídicas de peso —entre ellas, el extravío de la apelación de la Fiscalía sobre los delitos más graves por los que fue acusado— para reabrir el caso.

El rastro del dinero chavista

Otro cabo suelto es su mención en expedientes como el de la difunta exsenadora Piedad Córdoba, al que tuvo acceso EL TIEMPO, en el que el “testigo estrella” Andrés Vásquez, exasesor de la excongresista, declaró sobre los movimientos de Saab para supuestamente lavar en Colombia plata del régimen y que habrían terminado en gastos de campaña de la excongresista. Actualmente hay documentos judiciales que podrían derivar en nuevas cuentas pendientes, por la eventual compulsa de copias que se haga desde los respectivos despachos.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

Uno de estos expedientes es el proceso clausurado contra la exsenadora Córdoba por enriquecimiento ilícito, que se archivó con su muerte, en enero de 2024. El exasesor Vásquez sostuvo en cinco horas de interrogatorio, a las que accedió este diario, que “por lo general, ella (Piedad Córdoba) siempre decía que era un crédito, que lo sacaba de la única cuenta que ha tenido toda la vida en el Banco Popular. Ese es el comentario que siempre repite, pero yo te podría decir que el mayor aportante fue Carlos Battistini; por un lado, y por el otro, Alex Saab. Del resto no tengo ninguna información. Lo que reposa en el Consejo Nacional Electoral es que sacó un crédito de 500 millones”.

Vásquez también le contó a la Sala de Instrucción sobre los viajes de la exsenadora a Caracas, específicamente los del 12 y 17 de octubre de 2010, en los que —según su versión— Córdoba presentó a Saab ante Nicolás Maduro y el expresidente de Pdvsa Tareck El Aissami. Vásquez afirma que Saab arrancó vendiendo textiles a través de seis empresas, que también fueron investigadas por la justicia. Su carrera se disparó con la recepción de 159 millones de dólares que habría recibido entre 2012 y 2013 del régimen para importar materiales de construcción. Según Armando.Info, sin embargo, solo entregó el equivalente a 3 millones.

Otro de los propulsores fue el sistema de control de cambio Cadivi, que entregaba divisas a tasas preferenciales y que luego, según distintos expedientes, terminaban revendidas en el mercado ilegal. Estados Unidos espera que Saab ventile información sobre este y otros detalles de la relación con Maduro que sirvan de sustento en el juicio contra el exdictador venezolano, capturado el pasado 5 de enero.