La presidenta de la Asociación de Cultivadores de Caña de Azúcar de Colombia (Asocaña), Claudia Calero, lanzó una dramática alerta sobre la situación de seguridad que atraviesa el norte del Cauca y el sur del Valle del Cauca. Sus declaraciones se dieron tras el asesinato de Juan Carlos Ceballos, un trabajador del sector de 47 años que fue atacado mientras realizaba labores de campo, hecho atribuido a disidencias armadas en la zona.
Un ataque directo a los trabajadores del campo
El asesinato de Ceballos, descrito por sus compañeros como un hombre "extraordinario" que deja huérfanos y una familia destruida, es el reflejo de una violencia que no da tregua. Según Calero, los trabajadores fueron atacados súbitamente mientras "estaban haciendo sus labores diarias de trabajo" alrededor de los cultivos de caña. Para la líder gremial, la situación ha llegado a un punto de no retorno: "La situación de seguridad que nosotros estamos viviendo en esta región es crítica y nos está sobrepasando a todos".
La magnitud de la crisis queda en evidencia con las estadísticas presentadas por el gremio. Al cierre del año 2025, Asocaña registró un total de 1.041 hechos de inseguridad en su agroindustria. Este balance incluye seis trabajadores asesinados, diez heridos y eventos violentos en el 73% de los municipios donde operan. Calero detalló que el sector se enfrenta a un abanico de delitos que van desde el hurto hasta "actos de terrorismo, ataques armados, secuestros y extorsiones".
Necesidad de una respuesta estatal integral
A pesar de la presencia del Ministerio de Defensa y la fuerza pública, el gremio insiste en que el despliegue militar es insuficiente si no va acompañado de un aparato judicial efectivo. Calero enfatizó que es necesaria la "integralidad del Estado", lo que implica no solo pie de fuerza, sino también inteligencia, prevención y acción de la justicia para evitar la impunidad. En sus palabras: "Se necesitan acciones mayores para detener estos actos violentos... que la fuerza de la ley le impida a estos criminales seguir haciendo estos actos". La presidenta de Asocaña fue enfática al vincular el destino de la región con el del país entero, señalando que "la estabilidad de Colombia depende de la estabilidad que se le dé al suroccidente colombiano".



