Un nuevo hecho de violencia sacude al departamento del Chocó. La gobernadora Nubia Carolina Córdoba denunció a través de su cuenta de X que la guerrilla del ELN atacó con drones la estación de Policía del corregimiento de Santa Rita, cabecera municipal de Río Iró, dejando al menos dos patrulleros heridos y daños en la infraestructura.
Seis ataques en horas recientes
De acuerdo con la mandataria, en las últimas horas se han registrado seis ataques con cinco detonaciones, en lo que calificó como una arremetida reiterada contra la fuerza pública, las autoridades locales y la población civil. La funcionaria advirtió que esta modalidad de ataque se ha vuelto frecuente en esa zona del departamento.
“Las medidas ordinarias ya no dan abasto frente a esta arremetida criminal”, señaló Córdoba, quien además alertó que la situación está poniendo en riesgo la seguridad y la tranquilidad de las comunidades. En este momento el ELN ataca con drones la estación de policía de Santa Rita, cabecera municipal de Rio Iró. Al momento tenemos dos patrulleros de la Policía Nacional heridos por los explosivos. Se han desplegado en las últimas horas, 6 ataques con 5 detonaciones, afectando la…
La mandataria informó que en este caso, el ataque no solo dejó uniformados heridos, sino que también comprometió la estructura de la estación de Policía en Santa Rita.
Contexto de orden público en Chocó
La denuncia se conoce en medio de un contexto complejo de orden público en el Chocó, donde el ELN mantiene presencia activa y ha intensificado sus acciones en varias subregiones. La gobernadora ya había advertido en marzo sobre el deterioro de la situación de seguridad, especialmente en el Bajo Baudó, tras el anuncio de un constreñimiento armado ilegal por parte del ELN; un paro armado de 72 horas que dejó más de seis mil personas confinadas. Según explicó entonces, estas acciones suelen coincidir con movimientos estratégicos ligados a economías ilícitas como el narcotráfico y la minería ilegal.
Según le dijo la gobernadora a Blu Radio en esa ocasión, estos confinamientos buscan restringir la movilidad de la población civil para facilitar operaciones del grupo armado, una práctica que se ha repetido en múltiples ocasiones durante su administración. Frente a los recientes ataques en Río Iró, la gobernadora insistió en la necesidad de tomar medidas más contundentes para frenar la escalada violenta en el departamento. La situación, según indicó, supera la capacidad de respuesta de las acciones ordinarias de seguridad y requiere una intervención más robusta del Estado.



