En un hecho de violencia que ha conmocionado a la capital colombiana, sujetos en moto dispararon contra la camioneta blindada de la exauditora general y actual candidata a la Contraloría en el sector de Ciudad Salitre, en Bogotá. El ataque ocurrió en horas de la mañana de este jueves, cuando la funcionaria se desplazaba en su vehículo de alta seguridad.
Detalles del atentado
Según informaron las autoridades, dos hombres a bordo de una motocicleta se aproximaron al vehículo y abrieron fuego en repetidas ocasiones. La camioneta, que contaba con blindaje nivel 4, resistió los impactos de bala, lo que evitó una tragedia mayor. El esquema de seguridad de la Unidad Nacional de Protección (UNP) que acompañaba a la candidata respondió al ataque, logrando repeler a los agresores, quienes huyeron del lugar sin ser capturados.
Reacción de las autoridades
La Policía Metropolitana de Bogotá llegó al sitio minutos después del suceso y acordonó la zona para iniciar las investigaciones. Las autoridades revisan las cámaras de seguridad del sector para identificar a los responsables y determinar las causas del atentado. Hasta el momento, no se reportan heridos ni víctimas fatales, aunque la camioneta resultó con múltiples impactos de bala en su carrocería.
La exauditora general, quien aspira a la Contraloría General de la República, se encuentra bajo protección y ha sido trasladada a un lugar seguro. En declaraciones a los medios, agradeció la rápida reacción de su equipo de seguridad y pidió a las autoridades esclarecer los hechos.
Contexto de inseguridad en Bogotá
Este atentado se suma a una serie de hechos violentos que han afectado a la ciudad en los últimos meses. Ciudad Salitre, un sector residencial y comercial del occidente de Bogotá, ha sido escenario de varios robos y ataques armados, lo que ha generado preocupación entre los residentes. Las autoridades han reforzado la vigilancia en la zona, pero los ciudadanos exigen medidas más contundentes para garantizar su seguridad.
La candidata a la Contraloría ha sido una figura polémica en el ámbito político, y este ataque podría estar relacionado con su labor de control fiscal. Sin embargo, las investigaciones apenas comienzan y no se descarta ninguna hipótesis.
Este incidente pone en evidencia los riesgos que enfrentan los funcionarios públicos en Colombia, especialmente aquellos que ejercen cargos de control y fiscalización. La UNP ha reiterado su compromiso de proteger a las personas bajo su cuidado, pero los hechos demuestran que la violencia sigue siendo una amenaza latente.



