La captura de cuatro personas señaladas de integrar una banda dedicada al hurto violento de vehículos dejó al descubierto un patrón que venía afectando a conductores en la localidad de Teusaquillo, en Bogotá. Según información oficial, los detenidos estarían vinculados a al menos dos asaltos ocurridos el 17 y el 22 de abril, en los que las víctimas fueron intimidadas con armas de fuego para despojarlas de sus automotores.
Operativo en Engativá
El operativo se concretó en la localidad de Engativá, donde, en medio de labores de patrullaje y con apoyo de unidades de investigación criminal, las autoridades interceptaron a los sospechosos cuando se movilizaban en dos vehículos. Uno de estos era un taxi, modalidad que, según las primeras indagaciones, habría sido utilizada para facilitar los desplazamientos y no levantar sospechas mientras cometían los robos.
Incautaciones
Durante el procedimiento, las autoridades incautaron dos armas de fuego traumáticas, dos armas cortopunzantes, cuatro teléfonos celulares y los dos vehículos en los que se movilizaban. Estos elementos serían claves para avanzar en el esclarecimiento de otros hechos similares, según los investigadores.
Antecedentes de los detenidos
Otro de los aspectos que llamó la atención de los investigadores es el historial de los detenidos. De acuerdo con la información oficial, registran anotaciones por delitos como hurto agravado y calificado y lesiones personales, y al menos dos de ellos ya habían sido capturados anteriormente por otros hechos.
Proceso judicial
Los cuatro capturados quedaron a disposición de la Fiscalía General de la Nación, entidad que adelantará las audiencias correspondientes para definir su situación judicial y determinar su posible responsabilidad en los casos que se les atribuyen.



