El 15 de abril, en Ciudad de México, Carolina Flores murió tras recibir 12 impactos de bala. La responsable habría sido su propia suegra, Érika Herrera, según indicó el esposo de la exreina, Alejandro Sánchez. Luego del hecho, Herrera huyó primero hacia Panamá y posteriormente permaneció en la clandestinidad en una exclusiva zona de Caracas, Venezuela, donde fue arrestada por las autoridades locales, que contaban con una circular roja de la Interpol. El proceso de extradición está en trámite, mientras se revelan nuevos datos de su arresto y de lo que habría sido encontrado en poder de la supuesta homicida.
Contenido de la supuesta carta
Algunos medios y generadores de contenido han asegurado que Erika habría escrito en su celular una carta que no alcanzó a enviar a su hijo Alejandro. En el texto, no parece arrepentirse de sus actos ni ser consciente de las consecuencias. La carta explicaría por qué disparó contra su nuera.
“Hijo. Ni yo misma sé cómo las cosas llegaron a esto, siempre me ha tratado con sus malos modos, pero el que solo saludara a Luca y a mí ni siquiera me dijera hola después de meses de no vernos se me hizo una majadería”, diría el texto en sus inicios.
Luego menciona que Carolina no tenía ninguna intención de regresar a Ensenada, algo que al parecer molestó a Herrera. “Que tenían planeado ir estos días a Ensenada, pero que a la casa no volvería a poner un pie y yo ni enterada de sus planes, para variar”.
Detalles de la discusión
En el contenido también menciona que Carolina se molestó por besar a su nieto de ocho meses y le reclamó. Luego habló de los planes de la pareja de seguir viviendo solos lejos de Ensenada, de donde se especula Carolina quiso marcharse para no tener desencuentros con su suegra.
“Le dije que si estaba muy feliz con la buena vibra que alguna vez dijo sentir en la costa y dijo que sí, que, aunque no había sido su idea estaba muy contenta de estar los tres solos, sin malos modos, aunque me siguiera metiendo con mis consejos”.
Erika habría escrito en otro párrafo su molestia por la lejanía de su nieto y de su hijo, y luego relata una supuesta discusión antes de los crueles hechos. Sin embargo, en el video en el que se escucha y muestra parte del ataque no se evidencia dicha discusión.
“Le dije que había conseguido alejarnos físicamente a ti y a mí, y que sabía el dolor que me causaba eso, y el no ver al bebé, pero que, aparte, la había separado de la familia de ella también y dijo que así los tres estaban muy bien (…) Le pregunté qué daño hacía que lo viera en fotos o por qué ni siquiera en videollamadas, y dijo que como estábamos lejos que eso lo hacía su hijo, y así quería criarlo y entonces pasó lo que pasó”.
Falta de arrepentimiento
Lo más impactante e insólito es que Erika mencionaría en la supuesta carta que esperaba que su nuera estuviera bien, algo improbable para alguien que recibió 12 disparos, seis de ellos en la cabeza. “Espero no haberla lastimado tanto y se recupere pronto. Yo no lo haré nunca del que me hayas corrido de tu casa cuando mi intención era darles una bonita sorpresa de tres días y luego volverme con Luca, y tú gritándome que tu familia eran ahora ellos”.
Luego menciona que seguirá “vagando unos días” para más tarde ir “por algunas cosas” a su casa.
Al final se despide consciente de que no será perdonada. “Sé que nunca me perdonarás y que tu familia se verá dañada con esto, pero saldrán adelante a su, tu, manera ahora, ya como la familia de cinco que son. Sé que está de más pedirles que me perdonen pues si un beso no lo perdonó, esto, menos”. “Siempre estarás en mi corazón como el primer día, aunque ahora tu familia sean ellos”, le termina escribiendo a su hijo en el supuesto texto.



