Un juez penal de control de garantías ordenó la detención en centro carcelario de Harold Figueroa Ballén, señalado como el responsable del asesinato del estudiante universitario Fredy Santiago Guzmán Cárdenas, ocurrido el pasado 15 de abril en la estación Minuto de Dios del sistema Transmilenio, en Bogotá.
Detalles del crimen
Los hechos se registraron cuando la víctima, un joven de 19 años que cursaba primer semestre de Ingeniería de Sistemas en la Corporación Universitaria Minuto de Dios, se opuso al robo de su teléfono celular. Según la Fiscalía, tres hombres ingresaron irregularmente a la estación e interceptaron a Guzmán Cárdenas para exigirle la entrega del dispositivo. Ante la resistencia física del estudiante, uno de los agresores lo atacó con un arma blanca en el pecho, causándole una herida mortal.
El joven fue trasladado de urgencia al Hospital de Engativá, donde falleció horas más tarde mientras recibía atención médica.
Imputación de cargos
Durante la audiencia, una fiscal de la Unidad de Vida de la Seccional Bogotá imputó a Figueroa Ballén, de 22 años, los delitos de homicidio y hurto calificado en grado de tentativa, ambos agravados. El procesado no aceptó los cargos. La solicitud de medida de aseguramiento se sustentó en los registros de las cámaras de seguridad del sector, que evidenciaron la dinámica del ataque.
Captura del sospechoso
La captura de Figueroa Ballén se llevó a cabo en la vía pública del barrio Garcés Navas, en la localidad de Engativá, por parte de miembros del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) en coordinación con unidades de policía judicial de la Policía Metropolitana de Bogotá.
Rechazo de la comunidad educativa
La Corporación Universitaria Minuto de Dios emitió un comunicado repudiando el asesinato de su alumno. “Rechazamos de manera categórica cualquier forma de violencia que atente contra la vida, la integridad y los sueños de nuestros estudiantes y de cualquier ser humano”, señaló el texto. El rector de la sede Bogotá, Jefferson Arias, advirtió sobre las condiciones de seguridad en los alrededores del claustro, indicando que en esa zona del occidente de la ciudad ocurren constantes hechos delictivos que ponen en riesgo a la comunidad académica.



