El Departamento de Defensa de Estados Unidos inició el viernes 8 de mayo la publicación masiva de archivos clasificados sobre Fenómenos Anómalos No Identificados (UAP), conocidos popularmente como ovnis. Bajo una orden directa del presidente Donald Trump, agencias como el FBI, la NASA y el Pentágono pusieron a disposición del público más de 160 documentos que abarcan registros desde finales de la década de 1940 hasta avistamientos recientes en 2024.
La política detrás de la desclasificación
La iniciativa, bautizada por la Casa Blanca como PURSUE (Sistema Presidencial de Apertura y Reporte de Encuentros UAP), busca ofrecer lo que el gobierno denomina una “transparencia histórica”. Sin embargo, la naturaleza de los materiales ha generado un intenso debate entre el escepticismo científico, la fascinación pública y la desconfianza en el gobierno. El portal especializado war.gov/info se ha convertido en el epicentro de esta divulgación, albergando videos capturados por sensores infrarrojos de corto alcance y transcripciones de misiones espaciales icónicas.
A pesar de lo insólito que resulta esto, la desclasificación surge en un momento de alta tensión política y social. Mientras algunos legisladores celebran el fin del secretismo, otros ven en el momento de la entrega una estrategia para mitigar crisis internas de la administración actual. Esta apertura de archivos no es un evento aislado, sino el resultado de un consenso atípico en Washington. Legisladores tanto republicanos como demócratas han impulsado la transparencia basándose en testimonios militares y en la necesidad de eliminar el estigma que rodea a estos avistamientos.
A pesar de sus profundas diferencias ideológicas, el presidente Trump y el líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, han encontrado en la transparencia sobre los UAP un punto de encuentro. Por su parte, Trump anunció la liberación de los archivos tras los comentarios del expresidente Barack Obama sobre la existencia de vida extraterrestre durante un podcast, en los que restó importancia a estas teorías. “Con estos nuevos documentos y videos, la gente puede decidir por sí misma: ‘¿QUÉ DIABLOS ESTÁ PASANDO?’. ¡Diviértanse y disfruten!”, escribió el mandatario el viernes a través de sus canales oficiales.
Como señaló el astrofísico de Harvard, Avi Loeb, en un correo electrónico a Reuters sobre la importancia de esta divulgación, “los archivos muestran que los UAP no son simplemente una cuestión de especulación o curiosidad pública. El gobierno ha recopilado registros”.
Hallazgos curiosos y el misterio de los astronautas
La colección es diversa e incluye desde fotos de las misiones Apollo hasta reportes de inteligencia de la Fuerza Aérea de 1948. Chris Rutkowski, un escritor científico que ha estudiado estos reportes, describió el material en una entrevista con CBC News como “un desayuno de perros de todo”, destacando que la variedad de los documentos dificulta una interpretación única.
Los registros de la NASA sobre las misiones lunares han sido los que más han captado la atención. Los documentos detallan avistamientos de los astronautas del Apollo 11, 12 y 17. En un documento, Buzz Aldrin describió que observó lo que parecía ser “una fuente de luz bastante brillante que atribuimos tentativamente a un posible láser”.
Otro de los materiales más impactantes es un video infrarrojo capturado por personal del Comando Central de los EE. UU. (CENTCOM) en 2013, en el que se ve un objeto misterioso con forma de “estrella de ocho puntas” flotando a través del cielo. Por su parte, Sean Kirkpatrick, exdirector de la oficina del Pentágono que investiga UAPs, comentó a Associated Press que, sin un análisis riguroso, el material “solo servirá para alimentar más especulaciones, conspiraciones y pseudociencia de sillón”.
¿Hubo tecnología nazi en el espacio?
Los archivos del FBI también han revelado una historia que, para muchos, parece salida de una novela de espionaje. Algunos documentos detallan una pista recibida por la agencia sobre la construcción de una nave similar a un platillo volador por parte del régimen nazi en 1944. Según la información proporcionada por un hombre llamado Paul Peyerl, los nazis habrían fabricado esta aeronave en Austria.
Como reportó Fox News, el documento del FBI es cauteloso, pero revelador, señalando que los nazis estaban obsesionados con programas de armas avanzadas conocidos como “armas maravillosas” o Wunderwaffen. El documento del FBI sobre el hallazgo de Peyerl aclara que la agencia mantiene una postura neutral sobre la veracidad del invento, resaltando que “los documentos no contienen ni recomendaciones ni conclusiones de la agencia federal”.
Sin embargo, el analista David Hookstead destaca en Fox News la relevancia de estos hallazgos para entender el contexto de la posguerra. El experto subraya que, dado que Estados Unidos reclutó a científicos alemanes tras la guerra en la Operación Paperclip, la posibilidad de que existieran prototipos de naves circulares no es del todo descartable.
Los expedientes liberados por Washington
La lista de materiales puestos a disposición del público incluye una gran variedad de formatos y orígenes:
- Informes de inteligencia de la Fuerza Aérea que datan de 1948.
- Registros detallados de las misiones lunares Apollo de la NASA.
- Transcripciones de comunicaciones de astronautas sobre luces no identificadas.
- Videos capturados por sensores infrarrojos de corto alcance.
- Archivos del FBI sobre presuntos proyectos tecnológicos de la era nazi.
- Reportes militares de avistamientos recientes ocurridos en 2024.
- Documentación sobre avistamientos de personal del Comando Central (CENTCOM).
A pesar de la expectativa, la respuesta corta a la pregunta de si existe finalmente una “prueba reina” de vida extraterrestre es, hasta el momento, no. “Hay algunos videos interesantes, fotos interesantes, sin embargo, no hay una prueba irrefutable, nada que destaque y diga: ‘estos son los alienígenas’ o ‘no son los alienígenas’”, añadió Rutkowski en su intervención para CBC News.



