Empresaria caleña denuncia millonario robo en Madrid: falta de seguridad bancaria
Empresaria caleña denuncia robo millonario en Madrid

Empresaria caleña denuncia millonario robo en Madrid

Lo que debía ser el cierre de unas vacaciones inolvidables en Europa terminó en una comisaría de Madrid. Leisa Polanía Tamayori, abogada y representante legal de una inmobiliaria en Cali, fue víctima de un hurto en el corazón del comercio madrileño, El Corte Inglés. En entrevista exclusiva con El País, la víctima detalló cómo la sofisticación de los delincuentes y la falta de respuesta de su entidad bancaria la tienen enfrentando una deuda millonaria.

El momento del robo

El suceso ocurrió mientras realizaba compras de rutina. “Yo estaba comprando unas cosas en El Corte Inglés, una ropa, y luego quería bajar a Dior a comprar un maquillaje. Pagué y sencillamente había gente ahí. Bajé por las escaleras eléctricas y cuando fui a pagar en Dior ya mi billetera no estaba. Me habían pasado máximo cinco minutos y ya mi billetera no estaba”, relata Polanía con indignación.

Al percatarse de que su bolso estaba abierto, la sospecha se centró en el trayecto entre pisos. “Supongo yo que fue en las escaleras eléctricas cuando iba bajando”, afirma. Lo que siguió fue una búsqueda desesperada que chocó contra la burocracia de la seguridad del establecimiento. Según la denunciante, el personal respondió con evasivas: “Fuimos donde la seguridad y nos dijeron que no podían mostrarnos las cámaras. Abrió la puerta y por una rendija nos miró y nos dijo: ‘No les puedo ayudar, vayan a la comisaría’. No nos acompañaron. Nos sentimos solos ahí peleando contra el mundo”.

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Vaciamiento de cuentas en minutos

Mientras Polanía intentaba gestionar la seguridad física, los delincuentes ya habían iniciado una frenética carrera por vaciar sus cuentas. Al ingresar a la aplicación del Banco de Bogotá, la realidad fue devastadora. “Entré a la app a mirar y ya me habían sacado los millones que tenía en la tarjeta débito y las de crédito ya las habían vaciado”, explica. En total, se registraron transacciones por cerca de 35 millones de pesos en establecimientos de joyería y arte.

Uno de los puntos que más cuestiona la abogada es la falta de filtros de seguridad del banco ante comportamientos claramente inusuales. “Eran compras sospechosas cada minuto. Allá eran las dos de la tarde en Madrid y aquí eran las 6:59, 7:00, 6:58, 6:57... eso es algo atípico. Mis compras normales no son esas, ni mucho menos en la India, donde ellos habían podido ver en mi tarjeta que todas mis compras eran en Madrid. No podía estar en otro continente al mismo tiempo”, enfatiza.

Respuesta del banco y acciones legales

A pesar de haber realizado los bloqueos pertinentes y presentar el denuncio ante la Comisaría de Madrid, la respuesta del Banco de Bogotá ha sido, según ella, insuficiente y mecánica. “Han sido unas respuestas automáticas por parte del banco, sin tomarse el tiempo de llevar a cabo la trazabilidad de mi caso. Me dicen que tenía cinco días para bloquear, cuando yo lo hice máximo una hora después. Yo cumplí con todos los protocolos”, denuncia la abogada.

La situación es especialmente sensible dado que Polanía es una cliente corporativa de larga trayectoria. “Tengo la nómina de 50 empleados con el Banco de Bogotá y esta es la hora que me responden con evasivas. Es un irrespeto ignorar lo que siento”. Ante la negativa inicial de la entidad de devolver los recursos, la afectada ya ha escalado el caso ante la Superintendencia Financiera y el Defensor del Consumidor, sin descartar una demanda civil.

Consejos para viajeros

Con la experiencia vivida, Leisa busca que su caso sirva de advertencia para otros colombianos que planean visitar destinos internacionales. “El consejo que les doy es que ni siquiera en un centro comercial donde tú te puedes sentir seguro y estás haciendo compras de alto valor, te puedes sentir seguro en Europa. Cuiden sus pertenencias o tengan su dinero oculto por debajo de la ropa”, recomienda.

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Actualmente, la víctima se encuentra en el proceso de diferir la deuda a 36 cuotas para evitar reportes negativos, mientras continúa la batalla legal por la protección de sus derechos como consumidora. “Me gustaría que se supiera esto porque hay muchos usuarios que sufren esto y no tienen la posibilidad de tener conocimientos jurídicos o las herramientas para defenderse”, concluye Polanía, quien espera que el sistema de seguridad bancaria evolucione para detectar transacciones atípicas antes de que el daño sea irreversible.