La violencia que azota la región del Catatumbo ha vuelto a enlutar a una familia en Ocaña. Sebastián Murillo, quien durante varios años sirvió en la Policía Nacional y posteriormente buscó nuevas oportunidades laborales para proteger su vida y la de los suyos, falleció en un ataque armado ocurrido en la vereda Oropoma, jurisdicción del municipio de Ábrego, en el departamento de Norte de Santander.
Trayectoria en la Policía y motivos de su renuncia
Murillo prestó servicio en la Policía Nacional en el municipio de Ocaña, pero durante su carrera fue trasladado hacia Tibú, en el corazón del Catatumbo, una de las zonas más afectadas por el recrudecimiento del conflicto armado. De acuerdo con personas cercanas, el uniformado intentó gestionar un traslado hacia otro lugar del departamento debido al temor y la difícil situación de orden público que se vive en ese territorio, pero no logró obtener una respuesta favorable.
Ante ese panorama, decidió renunciar a la institución y buscar nuevas oportunidades laborales lejos de la violencia. Durante varias semanas permaneció en otra región del país, aunque el arraigo con su familia y su tierra natal lo llevó nuevamente a Ocaña.
Nuevo empleo y final trágico
Ya de regreso, encontró empleo como vigilante en una institución del Estado, labor con la que buscaba reconstruir su proyecto de vida. Sin embargo, con la intención de mejorar sus condiciones laborales, presentó su hoja de vida ante la Unidad Nacional de Protección, entidad que en marzo de 2026 aprobó su vinculación y lo asignó al esquema de seguridad del líder social Freiman Velásquez.
De manera trágica, Sebastián Murillo perdió la vida mientras cumplía precisamente con ese servicio de protección. Hombres armados interceptaron el vehículo en el que se movilizaban en la vereda Oropoma de Ábrego y abrieron fuego, acabando con su vida y dejando nuevamente en evidencia la compleja situación de seguridad que atraviesa la región.
Hoy, familiares, amigos y conocidos lamentan la partida de un hombre que intentó alejarse de la guerra y encontrar estabilidad en otras labores, pero que terminó siendo víctima de la misma violencia que alguna vez enfrentó desde la institucionalidad.



