Detención del expríncipe Andrés en su cumpleaños: investigación por mala conducta pública
Este jueves 19 de febrero, el expríncipe Andrés de Inglaterra, identificado oficialmente como Andrés Mountbatten-Windsor, fue arrestado por la policía británica bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público. El procedimiento ocurrió precisamente en el día de su cumpleaños, añadiendo un giro dramático a un caso que ya había generado controversia internacional por sus vínculos con el financiero Jeffrey Epstein.
Operativo policial en propiedades reales
Las primeras imágenes del operativo fueron captadas poco después de las 8 de la mañana en Wood Farm, dentro de la urbanización de Sandringham en Norfolk. Testigos observaron varios vehículos policiales sin distintivos y agentes vestidos de civil ingresando a la propiedad. Horas más tarde, la policía de Thames Valley confirmó oficialmente la detención a través de un comunicado.
"Hoy hemos arrestado a un hombre de unos 60 años de Norfolk bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público, y estamos realizando registros en domicilios de Berkshire y Norfolk. El hombre permanece bajo custodia policial en este momento", señaló la autoridad en su declaración oficial.
Vínculos con el caso Epstein
La investigación se centra específicamente en acusaciones según las cuales Mountbatten-Windsor habría compartido información confidencial con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales, durante el tiempo en que ejercía como enviado comercial del Reino Unido entre 2001 y 2011.
El subjefe de policía Oliver Wright explicó que, tras una "evaluación exhaustiva" de denuncias adicionales -incluyendo la acusación de que una mujer habría sido trasladada al Reino Unido por Epstein para mantener un encuentro sexual con Andrés-, se decidió abrir formalmente la investigación por presunta mala conducta.
Documentos desclasificados revelan intercambios
El caso cobra mayor relevancia tras la reciente desclasificación de más de tres millones de archivos por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos sobre el caso Epstein. Entre los documentos divulgados figuran correos electrónicos que involucran directamente al expríncipe.
Los intercambios revelados incluyen:
- Un correo de 2010 donde Epstein solicita detalles sobre un viaje oficial a Asia, y Mountbatten-Windsor responde enviando un itinerario completo que incluía destinos como Vietnam, Singapur y Hong Kong.
- Posteriormente, tras concluir la gira, el expríncipe reenvió a Epstein "informes de visitas" que originalmente le había remitido su entonces asesor especial, Amit Patel.
- Otro correo de diciembre de 2010 donde Andrés remite a Epstein lo que describió como un "informe confidencial" sobre oportunidades de inversión vinculadas a la reconstrucción de la provincia de Helmand en Afganistán.
- Un intercambio adicional de diciembre de 2009 donde el expríncipe comenta a Epstein haber pasado un fin de semana en París con una familia estadounidense de banqueros interesada en expandirse en Medio Oriente.
Posibles consecuencias legales
Aunque un documento de condiciones de nombramiento publicado por el Parlamento británico en 2023 establece que los enviados comerciales no son funcionarios públicos, sí tienen un deber de confidencialidad respecto a la información recibida durante el ejercicio de sus funciones. La mala conducta en el ejercicio de un cargo público puede acarrear, según el Crown Prosecution Service británico, una pena máxima de cadena perpetua.
Reacción de la familia real
La reacción de la familia real no se hizo esperar. El rey Carlos III manifestó que recibió la noticia del arresto de su hermano menor con "profunda preocupación" y subrayó que "la ley debe seguir su curso". Por su parte, el príncipe William y Catherine, princesa de Gales, apoyaron la declaración del monarca.
A comienzos de mes, un portavoz del Palacio de Kensington había indicado que ambos estaban "profundamente preocupados" por las revelaciones continuas derivadas de los documentos vinculados a Epstein.
Contexto histórico del caso
Andrés Mountbatten-Windsor asumió el rol de enviado comercial en 2001, pero renunció una década después, en medio de crecientes críticas por su relación con Epstein. En ese momento afirmó que su puesto "ya no es necesario para el trabajo que realizo hoy y, más importante aún, en el futuro". El año pasado perdió oficialmente sus títulos reales, marcando su distanciamiento formal de la familia real británica.
Mientras Mountbatten-Windsor permanece bajo custodia policial, la investigación sigue en marcha en medio de un intenso escrutinio público y mediático. Las autoridades han señalado que ofrecerán actualizaciones conforme avance el proceso judicial, en un caso que continúa desarrollándose y que ha capturado la atención internacional por sus múltiples dimensiones políticas, legales y sociales.