En una serie de operativos realizados por la Gobernación del Atlántico, la Policía Nacional y la empresa Acuasur, encargada del suministro de agua en el departamento, se descubrió que propiedades en la zona rural de Manatí, en su mayoría fincas, estaban robando 1.500 metros cúbicos de agua al día a través de conexiones ilegales.
Identificación de predios ilegales
Según el secretario del Interior del Atlántico, José Antonio Luque, se han identificado 33 propiedades que hurtaban el líquido vital desde la zona de captación. "De momento se han identificado 33 predios, pero sabemos que hay más y se va a seguir trabajando en ese proceso de identificación. Tenemos predio, propietario del predio y las denuncias que corresponden y, a su vez, desde la Gobernación del Atlántico nos encargaremos de hacerlas", afirmó Luque.
Pérdidas millonarias diarias
El robo de agua le estaría costando 2.000 millones de pesos al departamento cada día. Las 33 conexiones ilegales detectadas le estarían costando cerca de 2.000 millones de pesos al departamento cada día. Mientras, los propietarios de fincas accedían a un suministro ilimitado, sin que se generara costo alguno. Un hecho que genera alerta en las autoridades locales, que están tras la pista de otros predios que estarían realizando el mismo tipo de conexiones para ahorrar millones a costas de la administración.
Afectación a la población
El robo de agua no solo habría generado pérdidas millonarias para el departamento, también se cree que ha estado afectando a cerca de 40.000 personas. Aunque la cobertura del servicio de agua alcanza a un 98% de la población en el Atlántico, las autoridades indicaron que solamente se está captando el 60% de la totalidad del agua que debería ser conducida a las plantas de tratamiento para abastecer del líquido vital a todos los habitantes del departamento. Un hecho que, ahora, está en la mira de las autoridades.



