Maduro solicita desde prisión en EE.UU. ser incluido en Ley de Amnistía venezolana
Desde su celda en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, Nueva York, el exgobernante venezolano Nicolás Maduro ha realizado una solicitud formal para ser beneficiado por el proyecto de Ley de Amnistía que actualmente se discute en Venezuela. La petición, confirmada por el medio español ABC, fue realizada telefónicamente el pasado lunes 16 de febrero y ha generado inmediatas reacciones de escepticismo y crítica en la comunidad internacional.
Una petición que extiende a su familia
Según información proporcionada por su hijo, Nicolás Maduro Guerra, el acusado de narcoterrorismo por la justicia estadounidense también extendió esta solicitud para incluir a su esposa, Cilia Flores. Maduro fue capturado en una operación militar de EE.UU. el 3 de enero y desde entonces permanece recluido en Brooklyn, mientras en Venezuela el proceso parlamentario para aprobar la ley se encuentra estancado tras la decisión de Jorge Rodríguez de postergar su discusión.
La controversia aumenta ante las denuncias de que esta ley buscaría equiparar a las víctimas de crímenes de Estado con sus propios opresores. Paralelamente, la crisis en los centros de reclusión venezolanos alcanza niveles críticos, con familiares de presos políticos detenidos en lugares como Zona 7 en Caracas, quienes han iniciado huelgas de hambre indefinidas para exigir libertad y justicia para sus seres queridos.
¿Maniobra política o desesperación judicial?
Analistas internacionales cuestionan severamente esta petición. Durante el programa Club de Prensa Washington de NTN24, el experto Gonzalo Sarasqueta destacó cómo la postura del exmandatario se ha suavizado conforme aumenta la presión judicial sobre él. "La narrativa de Maduro ha cambiado radicalmente; mientras en julio del año pasado era tajante y filosa, meses después comenzó a hablar de diálogo y ahora solicita amnistía. La situación resulta hasta ridícula", afirmó Sarasqueta.
Esta percepción de "ridiculez" es compartida por diversos sectores que consideran que un líder señalado por crímenes de lesa humanidad no debería ser cobijado por una ley cuyo espíritu original era la liberación de presos políticos perseguidos por su propio régimen.
Una ley "a medida" para proteger al chavismo
La controversia no se limita a Maduro, sino que se extiende al proyecto de ley impulsado por Delcy Rodríguez, jefa encargada del régimen. Existe una sospecha generalizada de que la norma está siendo específicamente moldeada para servir como escudo legal a los altos mandos del cuestionado "Cartel de los Soles".
La periodista venezolana Carla Angola fue contundente al respecto: "En Venezuela no ha cambiado absolutamente nada, existe la firme sospecha de que esa ley busca salvar precisamente a los mismos miembros del cartel que hoy enfrentan procesos judiciales".
Protestas y realidad carcelaria
Mientras el chavismo intenta que la norma ampare a Maduro y sus antiguos funcionarios, las protestas en las calles de Caracas se intensifican. Numerosos ciudadanos exigen que la ley cumpla su propósito inicial: devolver la libertad a quienes fueron encarcelados por oponerse al gobierno de Maduro, y no convertirse en un "salvoconducto" para quienes hoy rinden cuentas ante tribunales extranjeros.
La organización Foro Penal, que lidera la defensa legal de los presos políticos en Venezuela, aseguró este lunes que aún quedan más de 600 de estos detenidos en el país. Esta cifra se mantiene a pesar de las 444 excarcelaciones que la organización ha verificado desde el pasado 8 de enero, cuando el Gobierno encargado anunció un proceso de liberaciones.
El gran interrogante que queda en el aire es si una Ley de Amnistía nacional tendría alguna validez ante la justicia internacional, particularmente frente a los cargos que pesan sobre Maduro en Estados Unidos. La situación refleja la compleja encrucijada política y jurídica que enfrenta Venezuela mientras continúan las tensiones entre el régimen, la oposición y la comunidad internacional.