Magnate de la moda muere tras caída desde piso 17 en Tailandia
Un empresario británico que amasó una fortuna multimillonaria en el mundo de la moda ha fallecido en circunstancias que mantienen en vilo a las autoridades tailandesas. Quientin Griffiths, cofundador de la reconocida plataforma de comercio electrónico ASOS, murió tras caer desde el piso 17 de un edificio residencial ubicado en la ciudad costera de Patayya, Tailandia.
Hallazgo del cuerpo e investigación en curso
El cuerpo del empresario fue encontrado el pasado 9 de febrero en un complejo de apartamentos situado aproximadamente a 150 kilómetros de Bangkok. La Policía tailandesa logró establecer su identidad varios días después del suceso, y desde entonces mantiene abierta una investigación exhaustiva para determinar las circunstancias exactas que llevaron a esta fatal caída desde una altura considerable.
De acuerdo con los primeros reportes oficiales, Griffiths se encontraba solo dentro de su vivienda en el momento del incidente. Las autoridades confirmaron que la puerta del apartamento estaba cerrada desde adentro, y que no se encontraron señales de violencia, forcejeo o indicios de robo en el lugar.
Compleja situación personal y legal
Estos hallazgos iniciales han complicado la formulación de hipótesis sobre lo ocurrido, por lo que los investigadores no descartan ninguna posibilidad y esperan los resultados de las pruebas forenses para avanzar en el caso.
Fuentes cercanas al empresario revelaron que su muerte se produjo en medio de un panorama personal y judicial particularmente complejo durante los últimos 12 meses. Griffiths enfrentaba acusaciones relacionadas con presuntas irregularidades financieras y conflictos legales con su exesposa, quien lo había denunciado por supuesta falsificación de documentos y manejo indebido de activos compartidos.
Aunque el empresario negó estas acusaciones en su momento, las investigaciones seguían en curso al momento de su fallecimiento.
Legado empresarial y traslado a Tailandia
La carrera empresarial de Griffiths alcanzó su punto máximo en el año 2000 cuando, junto a Nick Robertson, Andrew Regan y Deborah Thorpe, fundó ASOS, una plataforma pionera en la venta de ropa por Internet que se consolidó como una de las compañías más influyentes del sector de la moda digital.
La empresa llegó a alcanzar una valoración superior a los 8.000 millones de dólares y expandió su presencia a más de 150 mercados internacionales, transformando radicalmente la forma en que millones de personas compran ropa en todo el mundo.
El empresario se había radicado en Tailandia desde 2007, país donde reconstruyó su vida personal y formó una nueva familia. Su repentina muerte ha dejado más preguntas que respuestas, con personas cercanas al caso describiéndolo como "un verdadero misterio" mientras las autoridades continúan sus pesquisas para esclarecer lo ocurrido en los últimos momentos de su vida.