El interventor de la Nueva EPS, Jorge Iván Ospina, expresó su preocupación por el anuncio del Instituto Nacional de Cancerología, que informó la suspensión de la atención a nuevos pacientes afiliados a esa EPS a partir del primero de mayo. Ospina señaló que la decisión tomó por sorpresa a la administración de la EPS, al considerar que no existió una conversación previa para buscar alternativas conjuntas que permitieran evitar la interrupción del servicio.
Impacto en pacientes oncológicos
El funcionario afirmó que el hecho impacta directamente a pacientes con enfermedades de alta complejidad y advirtió que se estaría comprometiendo el derecho fundamental a la salud y a la vida, en especial en casos oncológicos que requieren continuidad en la atención. “Las instituciones públicas deben tener un propósito colaborativo, deben utilizar las herramientas adecuadas para poder informar en este caso a la Nueva EPS que el Instituto Nacional de Cancerología cerrará servicios”, indicó Ospina.
Acuerdos de pago en marcha
Ospina también indicó que la Nueva EPS tiene previsto adelantar pagos y acuerdos financieros con el Instituto para saldar compromisos pendientes, y aseguró que no está en los planes dejar sin recursos a la red hospitalaria que atiende a sus afiliados. La entidad explicó que la decisión responde a la imposibilidad de mantener la atención sin un contrato vigente que respalde los pagos por los servicios prestados, luego de varios intentos de negociación sin resultados concretos.
Medida no afecta a todos los pacientes
El instituto aclaró que la medida no implica la suspensión total de la atención, ya que los pacientes en curso, así como los casos de urgencias oncológicas y menores de edad, continuarán siendo atendidos. El comunicado enfatiza que la determinación busca garantizar la sostenibilidad operativa del centro especializado, en medio de las dificultades derivadas de los acuerdos pendientes con la Nueva EPS.
Contexto de crisis en el sistema de salud
Esta situación se enmarca en un contexto más amplio de crisis en el sistema de salud colombiano. El presidente Gustavo Petro, a pocos meses de dejar la Casa Nariño, ordenó que todas las EPS que estén en quiebra deben ser liquidadas. Aunque no profundizó sobre cómo deberá suceder esto, varias EPS están en alerta por estar intervenidas. Por el momento, no hay claridad sobre cuáles serán liquidadas, lo que obligará a muchas personas a ser trasladadas de EPS.
La Nueva EPS enfrenta desafíos financieros significativos, y la decisión del Instituto Nacional de Cancerología pone de manifiesto las dificultades en la prestación de servicios de salud de alta complejidad. Se espera que en los próximos días se alcancen acuerdos que permitan restablecer la atención para todos los afiliados.



