La norma es clara: solo se puede viajar con objetos y paquetes de mano livianos, siempre que no supongan molestias o peligros para los usuarios. Así lo establece el artículo 7 del manual del usuario de TransMilenio. Sin embargo, esta regla es ignorada a diario en el sistema, generando una situación que, según usuarios y expertos, está fuera de control.
El problema de los objetos sobredimensionados
Un viaje rutinario y, en apariencia, cómodo para los pasajeros se ve interrumpido cuando alguien sube un objeto sobredimensionado al bus. Las experiencias van desde cajas y bolsas hasta motos, bicicletas, muebles y señales de tránsito. Esto aviva el debate sobre la falta de control en el sistema.
Darío Hidalgo, experto en movilidad y profesor de Transporte y Logística de la Universidad Javeriana, señala: "El principal riesgo es la incomodidad, pues muchos buses van con alta capacidad y un objeto de estos termina incomodando a los pasajeros. También representan un peligro por si alguien se cae o se golpea, y hasta puede afectar la infraestructura de los buses o las estaciones".
Casos virales y reacción de las autoridades
El pasado 6 de mayo se volvió viral en redes sociales un video de un hombre en una estación de la troncal avenida Suba que intentó ingresar a un articulado cargando una señal de tránsito, presuntamente hurtada. Insistió varias veces, golpeando puertas, sillas y paredes del bus para meter el objeto, que medía más de 2,5 metros de altura, en una puerta mucho más baja.
De acuerdo con TransMilenio y la Secretaría de Seguridad, el personal de la estación actuó de inmediato e hizo respetar la norma. Minutos después, el mismo hombre, quien sería un habitante de calle, intentó entrar a otro articulado, pero los funcionarios de seguridad lo bajaron del bus.
Para Hidalgo, estas situaciones ocurren por una mezcla de falta de cultura ciudadana y deficiencias en el control de las autoridades. "Este es un servicio de transporte masivo, exclusivamente para pasajeros. Desafortunadamente, los usuarios ven la opción de llevar cosas que necesitan pagando la misma tarifa o incluso evadiendo el pago, accediendo por las puertas laterales. Esto es parte de los problemas del sistema y está combinado con que en algunos casos no hay suficientes controles para evitar que estas cosas pasen", afirmó.
Normativa y nuevos controles
La normativa establece que solo se pueden cargar objetos con una dimensión máxima de 60 cm por cada cara. Ante las quejas recientes de los usuarios por el incumplimiento, la Secretaría de Seguridad y TransMilenio anunciaron que endurecerán los controles en troncales críticas como la avenida Caracas. En los últimos días se intervinieron buses y estaciones mediante requisas, verificación de antecedentes y supervisión del ingreso de pasajeros.
Durante estos procedimientos, las autoridades, junto a los Gestores de Convivencia, bajaron de los articulados a varias personas que movilizaban objetos sobredimensionados y evitaron que otras ingresaran al sistema con objetos grandes no permitidos.
El secretario de Seguridad, César Restrepo, aseguró: "En el sistema hay reglas claras que prohíben el ingreso de mercancías para venta y de objetos que obstruyan la movilidad. Estos controles buscan hacer cumplir el manual del usuario y garantizar la seguridad de todos, evitando riesgos dentro de estaciones y buses".
Inseguridad y objetos sobredimensionados
La inseguridad también se ve afectada por los pasajeros que suben con objetos sobredimensionados. La semana pasada se registró un hurto perpetrado por un sujeto que había ingresado irregularmente al sistema con una bicicleta y, mediante la modalidad de cosquilleo, hurtó un celular en la estación Hortúa. El presunto delincuente huyó en la bicicleta, lanzándose al carril de los buses, pero fue interceptado y capturado por la Policía.
Hidalgo concluye: "Hay que combinar medidas: hacer más evidente el reglamento para los usuarios y aprovechar el grupo de guardas que tiene TransMilenio y el convenio de Policía para evitar que efectivamente ingresen estos objetos al sistema".



