La historia de amor que terminó en tragedia familiar
El escritor Jhonattan Arredondo Grisales tenía apenas 12 años cuando conoció a Yésica Tobón Agudelo en el colegio Carlos Castro Saavedra de Puerto Caldas, un corregimiento de Pereira. Aquel fogonazo adolescente en 2002 marcó el inicio de una relación que, años después, traería al mundo a Mathias, su primer hijo.
Una vida de esfuerzos y separaciones tempranas
Jhonattan combinó desde muy joven los estudios con el trabajo. Comenzó a los 10 años como caddie de tenis en el Club Campestre de Pereira y a los 18 ya era instructor. La paternidad llegó a los 19 años, pero a los 20 ya estaba separado de Yésica, quien entonces tenía 18 años y se convertía en madre.
Mathias vivió con su padre entre los siete y los diez años, luego regresó con Yésica y sus nuevos hermanitos, Sofía y Esteban. Hace tres años, la familia se instaló en Belén de Umbría, a hora y media de Pereira y Manizales, donde Yésica comenzó a trabajar en un negocio de celulares.
Los sueños truncados de un adolescente
El año pasado, Mathias, con 15 años y cursando noveno grado en la Institución Educativa Juan Hurtado, consiguió novia: Mariana, una compañera del colegio. Sus conversaciones con su padre cambiaron: seguían hablando del Atlético Nacional, de historias sobre lobos que lo obsesionaban, del Hombre Araña, de Edgar Allan Poe y de la posibilidad de estudiar ciencias sociales, pero ahora Mathias pedía consejos para enamorar a su novia. Quería detalles para hacerla feliz.
La celebración que terminó en masacre
El pasado miércoles 18 de marzo, Mathias cumplía 16 años. Como su hermanita Sofía cumplía 10 años un día antes, la familia fue el martes a Sky Club, un balneario de Belén de Umbría. Estuvieron Yésica, sus hijos cumpleañeros, su hermano Jhon Edwin Tobón y la nueva pareja de Yésica, Jhon Alejandro Castrillón Arroyave, conocido como "El Mellizo". También asistió Mariana, la novia de Mathias.
Hubo piscina, risas y alegría, pero al final de la tarde, cuando regresaron a la casa, ocurrió la tragedia. A las 7:30 p.m., según el relato que llegó a Jhonattan, dos sicarios en moto patearon repetidamente la puerta hasta forzar la entrada.
Los momentos de terror
El hermano de Yésica se lanzó por un balcón para escapar. Mathias le dijo a Mariana que se escondiera en el baño. Yésica envolvió a Sofía en una cobija, le advirtió que se quedara callada y quieta, y la colocó en un rincón. Pero nada pudo evitar lo que siguió.
Los medios locales titularon "Masacre en el Eje Cafetero: hombres armados entraron a una casa y asesinaron a tres personas". Las víctimas fueron identificadas como alias "El Mellizo", de 24 años; Yésica Tobón, de 34; y un menor de 15 años: Mathias.
El trasfondo violento que emerge
Las investigaciones preliminares sugieren que "El Mellizo" vendía drogas y le habían dado 24 horas para abandonar el pueblo. Los sicarios aparentemente trabajan para Mono Harris, del grupo armado La Cordillera. Existe una guerra territorial entre La Cordillera y el Clan del Golfo que está ensangrentando la región.
Lo más alarmante es que este supuesto remanso de paz que es el Eje Cafetero se ha convertido en escenario donde grupos armados organizados cometen crímenes casi todas las semanas, desmintiendo la imagen idílica de la zona.
El dolor que busca palabras
Jhonattan Arredondo, escritor con tres libros publicados, ganador del XXIII Premio Nacional de Cuento Jorge Gaitán Durán y reconocido en el XXIV Premio Latinoamericano de Poesía Ciro Mendía, enfrenta ahora un dolor que califica como "innombrable".
En medio del duelo por su hijo, el escritor ha buscado en las palabras un refugio para un dolor que parece no tener consuelo. Su tragedia personal se entrelaza con la violencia estructural que afecta a Colombia, especialmente en regiones como el Eje Cafetero, donde la presencia de grupos armados sigue cobrando vidas inocentes.
La historia de Mathias, el adolescente que soñaba con estudiar ciencias sociales y hacer feliz a su novia, queda truncada por una violencia que no respeta edades, sueños ni celebraciones familiares.



