El paseo millonario regresa a Bogotá: joven drogado en taxi y despojado de sus ahorros
Una salida nocturna que comenzó con diversión terminó en una verdadera pesadilla financiera para un joven bogotano, quien se convirtió en la más reciente víctima de la modalidad criminal conocida como paseo millonario. Los hechos ocurrieron en el tradicional sector de Chapinero, zona de rumba frecuentada por cientos de capitalinos cada fin de semana.
La trampa en el taxi: de la discoteca al desfalco bancario
Según el relato de la víctima, todo comenzó cuando abordó un taxi en la madrugada tras salir de una discoteca ubicada en Chapinero. El trayecto transcurría con aparente normalidad hasta que, a pocos minutos de llegar a su destino, comenzó a experimentar síntomas extraños.
"Salgo de la rumba, abordo un taxi en la madrugada. Me subo al taxi y pasa el tiempo; llegando a mi casa, siento que el señor taxista me echa algo, me mareo, me roba el celular y fuera de eso, me roban un dinero", declaró el afectado en diálogo con medios nacionales.
La pérdida de conciencia fue casi inmediata después de que el conductor aprovechara un descuido para lanzarle una sustancia desconocida. Durante ese lapso de inconsciencia, los delincuentes no solo se apoderaron de sus pertenencias físicas, sino que accedieron ilegalmente a sus aplicaciones financieras.
Las consecuencias económicas: deudas millonarias no autorizadas
Al recuperar el conocimiento, el joven descubrió que su pesadilla apenas comenzaba. Los movimientos bancarios realizados durante su estado de inconsciencia incluían:
- Un avance de tarjeta de crédito por 20.280.000 pesos
- Transferencias entre cuentas por aproximadamente 6 millones de pesos
- Solicitudes de créditos hipotecarios y rotativos no autorizados
"Ya me empezaron a cobrar 1 millón de 20.280.000, un avance de mi tarjeta, que yo ni siquiera hago los avances, nunca he hecho avances y como 6 millones de pesos de movimientos entre mis cuentas", relató con preocupación el afectado.
La respuesta bancaria y el impacto crediticio
Al acudir a las entidades financieras para reportar el fraude, el joven recibió una respuesta que aumentó su angustia. Las instituciones bancarias le indicaron que, mientras se adelantan las investigaciones correspondientes, debe responder por los montos sustraídos para no afectar su historial crediticio.
Esta situación genera un doble victimización: primero el robo físico y la violación de su integridad, y luego la carga económica de deudas que nunca contrajo voluntariamente.
Chapinero: zona de riesgo para el paseo millonario
Este caso no es aislado en la capital colombiana. Chapinero se ha convertido en un foco de alerta para esta modalidad delictiva, que ya había cobrado notoriedad con el sonado caso de Diana Ospina, cuyo paradero fue desconocido durante 40 horas tras salir de una discoteca en el mismo sector.
Las redes sociales se han inundado de testimonios similares de ciudadanos que frecuentan la zona de rumba de Chapinero, advirtiendo sobre la reaparición y sofisticación del paseo millonario. Los delincuentes han perfeccionado su modus operandi, combinando el robo físico con el acceso a información financiera digital.
Las autoridades enfrentan el desafío de combatir esta modalidad que no solo despoja a las víctimas de sus pertenencias inmediatas, sino que compromete su estabilidad económica a largo plazo mediante el acceso no autorizado a sistemas bancarios y la generación de deudas fraudulentas.



