Un nuevo video que circula en redes sociales ha puesto bajo la lupa a los domiciliarios de plataformas como Rappi, quienes aparecen protagonizando una pelea callejera en inmediaciones al parque de la 93, en el norte de Bogotá. La situación fue descrita por el concejal Juan David Quintero como un 'club de pelea', ante la frecuencia con la que estos repartidores se reúnen para enfrentamientos con guantes de boxeo en pleno parque.
Foco recurrente de violencia
Según la denuncia, el entorno del parque de la 93 se ha consolidado como un foco recurrente de peleas callejeras a plena luz del día, protagonizadas por cerca de 30 domiciliarios. El concejal señaló que estos encuentros se realizarían los martes, jueves y domingos, a la vista de residentes y familias del sector, incluso en horarios con presencia de menores de edad, lo que genera un ambiente de temor entre los habitantes.
Intimidaciones y amenazas
Propietarios de edificios cercanos señalan que, además de las riñas, se ha visto un aumento en episodios de intimidación. Denuncian ataques colectivos por parte de motociclistas contra conductores que ingresan a parqueaderos o circulan por la zona. También reportan amenazas contra quienes decidieron alertar sobre estos hechos.
Antecedentes de violencia
El concejal recordó que la comunidad ya ha denunciado otros episodios en los que grupos de domiciliarios atacan a ciudadanos en diferentes puntos de la ciudad. Uno de los más recientes y virales ocurrió cuando al menos 10 repartidores persiguieron y agredieron a un conductor luego de, al parecer, reclamarles el cumplimiento de las normas de tránsito. Además, en varias ocasiones se han denunciado asonadas de domiciliarios a autoridades de movilidad en medio de controles.
Llamado a la Alcaldía
Ante este panorama, el concejal solicitó al alcalde Carlos Fernando Galán priorizar esta problemática como un asunto estructural de la ciudad. Pidió que se instale una mesa de trabajo con las plataformas de domicilios para establecer reglas claras, garantías laborales y responsabilidades frente al comportamiento de sus colaboradores. 'Se requiere liderazgo real y decisiones de fondo', advirtió Quintero.
'Esto dista de lo que debería hacer como líder de la ciudad. El alcalde debería ponerse la camiseta, llamar a Rappi y sentarse a buscar una solución conjunta, real y verificable', agregó el cabildante.



