Un restaurante en Puerto Príncipe, Haití, denunció que aún no ha recibido el pago por los servicios prestados durante un evento oficial de la embajada de Colombia realizado el 18 de julio de 2025, en el marco de la visita del presidente Gustavo Petro. La información fue revelada por Revista Semana, que publicó las versiones enfrentadas entre la empresaria proveedora y la delegación diplomática.
Detalles del servicio y la deuda
La propietaria de Aioli Restaurant, Viviane Vital-Herne Hoogendorm, aseguró a Semana que la deuda asciende a 5.691 dólares por el servicio de catering, decoración y atención a la comitiva colombiana y autoridades haitianas. Según dijo, el servicio se amplió ante solicitudes de último momento.
“Fue un servicio completo. No solo preparé la comida, también me encargué de la decoración”, afirmó la empresaria en declaraciones citadas por Semana.
El evento y la comitiva colombiana
El acto se realizó durante la inauguración de la sede diplomática en Haití, con la presencia del presidente Petro; la entonces directora del Dapre, Angie Rodríguez; el ministro de Defensa, Pedro Sánchez; la canciller Yolanda Villavicencio y la embajadora en Haití, Vilma Rocío Velásquez, entre otros funcionarios. La agenda incluyó un encuentro con el presidente del Consejo Presidencial de Transición haitiano.
Embajada rechaza el valor cobrado
La embajadora Vilma Rocío Velásquez negó que el monto reclamado corresponda a lo acordado inicialmente. En entrevista con Semana, aseguró que la cotización aprobada era “considerablemente menor” y que la proveedora habría incluido servicios no solicitados.
“Se aprobó la cotización más baja. Se pidió un ramo de flores y unas botellas de champaña, pero ella puso muchísimas cosas más. Después envió una factura por 6.000 dólares cuando la inicial era de 1.250”, dijo Velásquez a la revista.
La diplomática también afirmó que la empresaria habría intentado “aprovechar la oportunidad” para aumentar el valor final del servicio.
Intercambio de comunicaciones y reclamos
El consulado colombiano cuestionó la factura final, señalando inconsistencias entre la propuesta inicial y el cobro posterior. En una comunicación enviada el 1 de diciembre de 2025, la delegación recordó que el menú aprobado era para 30 personas y que solo se solicitaron flores y champaña como adición.
La empresaria sostiene lo contrario: que los cambios se hicieron a petición de funcionarios durante el evento y que ofreció alternativas de pago sin obtener respuesta. En una carta enviada el 7 de abril de 2026 a la canciller Yolanda Villavicencio, Vital-Herne expresó su molestia por la falta de pago: “Estamos cansados de lidiar con la mala fe y las promesas incumplidas de la embajadora colombiana”.



