Sonia Restrepo recuerda hoy con dolor una serie de señales que, en su momento, no supo cómo interpretar. En una entrevista para el programa Se Dice de Mí, habló entre lágrimas sobre los sueños recurrentes que tenía Yeison Jiménez en los meses previos a su muerte. A solo semanas del nacimiento de su hijo, esos episodios comenzaron a inquietarla profundamente.
Los sueños que perturbaban al cantante
“Es una parte que me duele contar”, confesó Sonia, al referirse a esas imágenes que se repetían con insistencia y que, aunque la perturbaban, prefería no enfrentar del todo. Según relató, no fue la única en notar señales extrañas. Un colega del artista también habría tenido un sueño similar, lo que con el tiempo le dio un peso aún mayor a lo ocurrido.
El vuelo que casi termina en tragedia
Además, recordó un episodio que aumentó la preocupación: durante un vuelo en Medellín, la avioneta en la que viajaba el cantante presentó fallas al despegar. “Arrancó sin fuerza”, mencionaron, describiendo un momento de alta tensión que pudo haber terminado en tragedia, pero que fue controlado gracias a la reacción del piloto.
La filosofía de Yeison: no temer a los miedos
A pesar de estos episodios, Sonia intentaba mantenerse en calma. Había una frase que Yeison repetía con frecuencia y que ella trataba de aplicar: “A lo que más temiera uno, más lo llamaba”. Aferrada a esa idea, procuraba no darle demasiada fuerza a los temores, aunque reconoce que la inquietud nunca desapareció por completo.
El accidente fatal y las coincidencias
El 10 de enero de 2026, el artista falleció en un accidente aéreo mientras se dirigía a una presentación. La noticia sacudió al país, no solo por su repentina muerte, sino por las coincidencias con los sueños que había compartido tiempo atrás, los cuales muchos interpretaron como una premonición.
El dilema de Sonia: ¿pudo haberse evitado?
Hoy, al mirar hacia atrás, Sonia no puede evitar cuestionarse. “Yo aún me pregunto si, de pronto, si hubiéramos prestado más atención, si hubiéramos tomado sus sueños más en serio, esto no habría pasado”, expresó. Sin embargo, también reconoce que hay hechos que escapan al control humano. “Luego entiendo que el destino es el destino”, concluye, en medio de una reflexión marcada por el duelo, la incertidumbre y la necesidad de encontrar sentido en lo ocurrido.



