Sicariato en Arjona deja un hombre muerto y tres personas heridas
Los funcionarios de la Sijín de la Policía Nacional han iniciado una investigación exhaustiva para esclarecer las circunstancias del asesinato de Víctor Alfonso Espino Betancourt, de 40 años, ocurrido en el municipio de Arjona, ubicado en el departamento de Bolívar, al norte del país.
Detalles del ataque criminal
El fatal incidente se registró durante la noche del lunes 23 de marzo, cuando la víctima se encontraba dentro de su vivienda, situada en el barrio Limonar, tercera etapa. Según el informe preliminar de las autoridades, Espino Betancourt recibió tres impactos de bala: uno en la parte superior de la cabeza y dos en la región torácica, lo que provocó su deceso casi instantáneo.
El modus operandi de los agresores comenzó con un llamado aparentemente normal a la puerta de la residencia. "La víctima se encontraba en su hogar cuando fue abordada por dos sujetos desconocidos. Después de un breve intercambio de palabras, uno de los individuos desenfundó un arma de fuego y efectuó múltiples disparos", detalló la Policía de Bolívar en un comunicado oficial emitido en la mañana del martes 24 de marzo.
Respuesta inmediata y fallecimiento
Tras el ataque, el hombre cayó al suelo, rodeado por un charco de sangre, mientras los sicarios aprovecharon el caos generado para huir del lugar sin dejar rastro. Familiares y allegados que se encontraban en el inmueble procedieron a auxiliarlo y lo trasladaron de inmediato al hospital local.
Sin embargo, los esfuerzos médicos resultaron infructuosos. Los profesionales de la salud confirmaron que el paciente ingresó sin signos vitales, atribuyendo su muerte a la extrema gravedad de las heridas causadas por los proyectiles.
Antecedentes y líneas de investigación
Durante las primeras indagaciones en el sitio del crimen, los cercanos a la víctima proporcionaron información crucial a la Policía Metropolitana. Revelaron que Espino Betancourt habría estado vinculado presuntamente a actividades de comercialización de estupefacientes, manteniendo una deuda pendiente por incumplir en la entrega de dinero proveniente de esas ventas ilícitas.
El reporte policial, aunque no especifica el móvil definitivo del homicidio, señala que:
- La inspección judicial del cadáver fue realizada por especialistas de la Sijín.
- Aproximadamente cinco meses antes del ataque, dos hombres ya habían visitado la vivienda exigiendo el pago de dicha deuda, la cual nunca fue saldada.
- La víctima contaba con una anotación judicial en el Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA) como indiciado por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.
Estos elementos constituyen datos fundamentales para los investigadores, quienes trabajan en esclarecer si el sicariato está relacionado con ajustes de cuentas dentro del narcotráfico o con otras causas pendientes de confirmación.



