Luis Javier Suárez denuncia 881 días sin ver a sus hijos pese a fallos a su favor
Suárez denuncia 881 días sin ver a sus hijos pese a fallos

El delantero colombiano del Sporting de Lisboa y de la Selección Colombia, Luis Javier Suárez, encendió las redes sociales tras publicar un extenso y contundente mensaje en su cuenta de Instagram. En él expone una delicada situación personal: asegura que lleva más de dos años sin poder ver a tres de sus hijos, a pesar de contar —según afirma— con decisiones judiciales favorables.

En la publicación, el atacante habla de “881 días” —cerca de dos años y medio— sin contacto con sus hijos mayores, describiendo el proceso como una “ausencia forzada” marcada por batallas legales y un fuerte desgaste emocional. Suárez sostiene que, aunque la justicia ha respaldado reiteradamente su derecho a compartir con ellos, en la práctica no se ha materializado el cumplimiento de esas decisiones.

Fallos judiciales y fuertes acusaciones

En su pronunciamiento, el delantero menciona decisiones de la Audiencia Provincial de Granada que, según él, evidencian contradicciones en las denuncias presentadas en su contra. De acuerdo con su versión, un auto del 22 de enero de 2026 confirmó el archivo de una causa penal por presuntos malos tratos, señalando inconsistencias en los señalamientos.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Asimismo, Suárez afirma que en el ámbito civil, otro fallo reciente —fechado el 23 de abril de 2026— habría sido “contundente” al reconocer incumplimientos reiterados del régimen de visitas, lo que habría impedido el contacto entre padre e hijos durante largos periodos.

El tribunal cuestionó la coherencia de las acusaciones

El jugador también asegura que el tribunal habría cuestionado la coherencia de las acusaciones, destacando que no se habrían tomado medidas de protección en su momento pese a la gravedad de los hechos denunciados. “No pido nada extraordinario. Solo quiero ejercer un derecho básico: estar con mis hijos”, escribió, dejando ver la carga emocional de la situación.

En su mensaje, Suárez detalla que el auto firme del 22 de enero de 2026 dictado por la Sección 2.ª de la Audiencia Provincial de Granada confirma el archivo de la causa penal por presuntos malos tratos a los menores. Destaca que la propia denunciante incurre en contradicciones difícilmente sostenibles, según recoge la resolución: resulta incompatible alegar graves episodios de maltrato continuado y, al mismo tiempo, haber suscrito previamente de mutuo acuerdo un régimen de visitas que permitía el contacto del padre con los menores. Además, se declara probado que los menores han sido instruidos en sus declaraciones.

El tribunal subraya que, si los hechos denunciados hubieran tenido la gravedad que posteriormente se afirma, no se comprende que no se adoptaran medidas de protección en el procedimiento civil de divorcio ni que se consintiera el régimen de visitas pactado apenas un mes antes de la denuncia. Esta contradicción ha sido determinante para confirmar el sobreseimiento.

Incumplimiento reiterado del régimen de visitas

En paralelo, en el ámbito civil, la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Granada, mediante auto del 23 de abril de 2026, ha sido igualmente contundente: la madre ha incumplido de forma reiterada el régimen de visitas, impidiendo la relación del padre con sus hijos durante largos periodos. La resolución judicial reconoce expresamente que dicha incomunicación se ha prolongado durante más de un año y responde a una decisión unilateral de la progenitora, sin respaldo judicial alguno.

Es decir, pese a existir resoluciones judiciales firmes que reconocen el derecho de estar con sus hijos, los menores continúan siendo privados de su padre, en una situación que se prolonga en el tiempo sin una solución efectiva.

Una problemática preocupante

Este caso pone de relieve una problemática cada vez más preocupante: la existencia de resoluciones judiciales favorables que, en la práctica, no se cumplen, generando situaciones de desconexión prolongada entre padres e hijos. “Honestamente no pido nada extraordinario. Solo quiero ejercer un derecho básico: estar con mis hijos y que ellos puedan crecer con su padre presente, al igual que mi hijo menor. Hoy, una vez más, la justicia me da la razón, pero la pregunta sigue en el aire: ¿cuánto tiempo más tendrán estos niños que seguir privados de su padre?”, concluyó Suárez en su emotivo mensaje.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar