El expresidente Álvaro Uribe Vélez y el candidato presidencial del Pacto Histórico, Iván Cepeda Castro, protagonizaron un intenso cruce de acusaciones que refleja la profunda división política en Colombia. El enfrentamiento comenzó cuando Uribe calificó como "amenazas" una de las propuestas del programa de gobierno de Cepeda, específicamente la que defiende la movilización social y el papel de la Primera Línea. La respuesta de Cepeda no se hizo esperar: exigió al exmandatario que asuma su responsabilidad por presuntos crímenes de lesa humanidad y vínculos con el narcotráfico.
El origen del conflicto: una captura de pantalla
Todo inició cuando Uribe difundió en sus redes sociales una captura de pantalla del plan de gobierno de Cepeda, señalando un apartado que, según él, contiene amenazas. El documento reivindica las manifestaciones ciudadanas de los últimos años como una herramienta legítima e indispensable de presión política frente a quienes se oponen a las reformas. En el texto se lee: "El estallido social, las muchachas y los muchachos de la primera línea, marcaron un antes y un después en la historia de nuestro país. Pasaron los tiempos en que se atropellaban los derechos de la gente y no pasaba nada en Colombia".
La Primera Línea y el poder constituyente
El programa de Cepeda elogia el papel de los jóvenes durante las protestas y advierte que cualquier bloqueo a los cambios sociales será respondido en las calles. "Frente a cada intento de frenar el cambio social, la respuesta es y será una movilización organizada, pacífica, pero firme, consciente y decidida del pueblo colombiano. Reclamaremos hasta obtener lo que la gente necesita", señala el documento. Además, vincula estas marchas con el concepto de "poder constituyente", que genera alta fricción entre el Ejecutivo y la oposición. El texto argumenta que es desde los barrios y territorios "que defendemos lo conquistado y empujamos lo que falta por conquistar aún".
La réplica de Cepeda: una larga lista de acontecimientos macabros
Lejos de explicar su programa, Cepeda contraatacó directamente contra el historial judicial y político de Uribe. En su cuenta de X, escribió: "La pregunta que se le debe hacer a usted, Álvaro Uribe, es cuándo asumirá ante el país su responsabilidad personal por crímenes contra la humanidad, sus vínculos con el narcotráfico de la época de Pablo Escobar, el paramilitarismo, los ‘falsos positivos’, y una larga lista de hechos y acontecimientos macabros".
Este choque expone la fractura absoluta entre ambas orillas políticas de cara a las próximas mediciones electorales del 31 de mayo. Por un lado, la derecha enarbola el rechazo al bloqueo de vías y a las protestas de la Primera Línea como su principal bandera de seguridad. Por el otro, la izquierda reafirma la calle y la movilización popular como el mecanismo central para blindar su proyecto de gobierno, como lo ha mencionado el actual gobierno y sus allegados.



