Cierre Indefinido del Parque Tayrona: Amenazas y Bloqueos Obligan a Medida Extrema
Cierre del Tayrona por Amenazas y Bloqueos: Crisis de Seguridad

Cierre Indefinido del Parque Tayrona: Una Crisis de Seguridad y Control Territorial

El Parque Nacional Natural Tayrona, uno de los destinos turísticos más emblemáticos de Colombia, ha cerrado sus puertas de forma indefinida. Esta decisión, tomada por Parques Nacionales Naturales de Colombia, no responde a mantenimientos rutinarios o rituales ancestrales, sino a una grave crisis de seguridad que ha escalado en las últimas semanas.

La Resolución que Detonó el Cierre

Mediante la Resolución 091 del 17 de febrero de 2026, la autoridad ambiental ordenó el cierre inmediato del área protegida. El documento oficial cita condiciones de riesgo público, incluyendo amenazas directas, bloqueos en los accesos, ingresos irregulares de visitantes y una disputa por el control territorial. La medida prohíbe el ingreso de turistas y operadores ecoturísticos hasta que se restablezcan las garantías de seguridad y gobernanza.

Amenazas y Actos Intimidatorios

Según la resolución, la situación se agravó tras una intervención realizada el 11 de febrero en el sector de Cañaveral. Allí, autoridades ambientales desmontaron infraestructuras ilegales y recolectaron pruebas judiciales por ocupación indebida. Posteriormente, comenzaron las intimidaciones: videos en redes sociales incluyeron amenazas contra la jefatura del parque, y funcionarios denunciaron actos como la obligación de quitarse uniformes y restricciones para ingresar.

El procurador Ramón Laborde señaló que, aunque líderes campesinos e indígenas están al frente de las protestas, estos cuentan con el respaldo de grupos armados que operan en la región. "En sus palabras aseguran que están apoyados por los de la Sierra. Eso obviamente es un riesgo para los funcionarios", indicó Laborde, enfatizando la falta de garantías mínimas de seguridad.

Bloqueos y Cobros No Autorizados

El 16 de febrero, la crisis escaló con un bloqueo en la entrada principal de El Zaino, donde miembros de comunidades locales e indígenas impidieron el ingreso del personal oficial. Además, se reportaron cobros irregulares a visitantes y permisos de ingreso sin los controles establecidos. Las protestas se extendieron a otros accesos como Calabazo y Neguanje, forzando a los funcionarios a abandonar las instalaciones.

La Alerta Temprana 020 de 2025 de la Defensoría del Pueblo ya había identificado el territorio del Tayrona como un escenario de riesgo, advirtiendo sobre la presencia de estructuras armadas ilegales que ejercen control social y dominio territorial.

Impacto y Medidas Adoptadas

El cierre total incluye:

  • Prohibición absoluta del ingreso de turistas y operadores.
  • Suspensión de la venta anticipada de boletos.
  • Coordinación con la Policía, Ejército y Guardacostas para garantizar el cumplimiento.
  • Instalación de mesas de diálogo con instituciones y actores comunitarios.

Parques Nacionales reconoce que esta medida afecta la economía local y el turismo, pero argumenta que es necesaria para evitar consecuencias mayores en un área de protección ambiental especial. No hay fecha estimada para la reapertura, la cual dependerá de un concepto técnico favorable que certifique la recuperación de la seguridad.

Perspectivas de las Comunidades

Por su parte, líderes comunitarios como Julián Nolavita, Santiago Nolavita y el mamo kogui José Martín Zalavata critican la gestión de Parques Nacionales, calificándola de abusiva y contraria a los intereses locales. Exigen un modelo de turismo comunitario que genere ingresos locales, restaure el ambiente y proteja ecosistemas como manglares y arrecifes coralinos. También piden mayor autonomía en la toma de decisiones y rendición de cuentas sobre la administración del parque en la última década.

Para muchos habitantes, el Tayrona simboliza una contradicción: un territorio que produce riqueza turística mientras las poblaciones vecinas enfrentan necesidades básicas no resueltas.

Conclusión: Una Crisis que Trasciende lo Ambiental

El cierre del Parque Tayrona refleja una disputa compleja que va más allá de la conservación ambiental. Se trata de un conflicto por autoridad, control y gobernanza en un destino clave para Colombia. Sin garantías de seguridad, no habrá turismo, y la recuperación del control institucional requerirá un esfuerzo coordinado entre el gobierno nacional, autoridades locales y comunidades afectadas.