Colombia rechaza ayuda humanitaria de EE.UU. para inundaciones en Córdoba
Colombia rechaza ayuda de EE.UU. para inundaciones en Córdoba

Colombia declina asistencia humanitaria estadounidense para crisis en Córdoba

El Gobierno de Colombia ha rechazado formalmente la ayuda humanitaria ofrecida por Estados Unidos para atender las graves inundaciones que afectan al departamento de Córdoba desde enero de 2026. La Cancillería colombiana emitió un comunicado explicando que el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo cuenta con las capacidades técnicas y logísticas necesarias para responder a esta emergencia climática sin necesidad de activar mecanismos internacionales de asistencia.

La oferta estadounidense y la respuesta colombiana

Estados Unidos, a través de su Departamento de Estado, había anunciado públicamente su disposición para enviar asistencia humanitaria ante las "fuertes lluvias que han afectado a más de 250.000 familias en Colombia y dañado alrededor de 72.000 viviendas". La ayuda propuesta incluía envíos de alimentos, kits para el saneamiento de agua y suministros para refugios temporales, con una primera fase que beneficiaría a aproximadamente 1.400 hogares en el departamento de Córdoba.

Sin embargo, la Cancillería colombiana respondió destacando que Colombia mantiene un sistema articulado para enfrentar desastres naturales, liderado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). El Gobierno explicó que solo mantiene contacto preventivo con la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de Naciones Unidas, pero no ha activado los mecanismos formales de cooperación internacional.

Marco legal y protocolos establecidos

La posición oficial se fundamenta en el marco legal colombiano e internacional. La Cancillería recordó que el Llamamiento Internacional, contemplado en la Ley 1523 de 2012 y en la Resolución 46/182 de Naciones Unidas, requiere la firma del presidente de la República para su activación. Este mecanismo define específicamente el tipo de ayuda requerida y establece procedimientos claros desde la declaratoria de emergencia hasta la rendición de cuentas final.

"Cuando corresponde, activamos a través del Ministerio de Relaciones Exteriores los mecanismos de cooperación internacional, bajo un protocolo definido y con garantías para la soberanía del Estado", afirmó la Cancillería en su comunicado oficial.

Contexto de la emergencia en Córdoba

Pese a la respuesta oficial que enfatiza la capacidad interna de respuesta, las inundaciones en Córdoba han generado una grave crisis económica y social con dimensiones alarmantes:

  • Pérdidas superiores a COP 432.000 millones en los sectores agrícola y ganadero
  • Entre 120.000 y 140.000 personas directamente afectadas
  • 24 de los 30 municipios del departamento inundados
  • Emergencia climática que se extiende desde enero de 2026

Ante esta situación, el Gobierno nacional declaró el 12 de febrero el estado de crisis económica en Córdoba, una medida que permite adoptar acciones extraordinarias como traslados presupuestales para atender las zonas afectadas. Simultáneamente, la subregión de Urabá en el departamento de Antioquia permanece en alerta total por las mismas condiciones climáticas.

Precedentes de cooperación internacional

Colombia tiene un historial como uno de los principales receptores de ayuda humanitaria en América Latina, habiendo contado con el apoyo de Estados Unidos, la Unión Europea y diversas agencias de la ONU para atender emergencias por desastres naturales, conflicto armado y crisis migratorias.

En contraste con la decisión actual, el Gobierno colombiano sí ha solicitado cooperación internacional en otras emergencias recientes. Un ejemplo notable ocurrió en 2024, cuando declaró desastre nacional por incendios forestales y solicitó apoyo específico a países como Estados Unidos, Chile, Perú y Canadá, así como a la ONU y la Unión Europea.

Esta decisión de rechazar la ayuda estadounidense para Córdoba refleja una evaluación técnica del Gobierno sobre la capacidad de respuesta interna, mientras simultáneamente declara estado de crisis económica en el departamento y moviliza recursos nacionales para enfrentar una de las emergencias climáticas más severas de los últimos años en la región caribeña colombiana.