Tras décadas marcadas por emergencias invernales y pérdidas materiales, la comunidad de La Isla, en Girón, ve una solución largamente esperada. Aunque la obra ya muestra resultados, los habitantes aún plantean ajustes para garantizar su seguridad total.
Historia de una lucha contra el río
Hace más de cincuenta años, varias familias se asentaron a orillas del río de Oro, en un sector que con el tiempo sería conocido como La Isla, en Girón, ubicado detrás del Parque Recrear Juan Pablo II del Poblado. Al inicio eran cambuches, pero poco a poco levantaron viviendas de ladrillo, incluso de dos plantas, y la zona empezó a consolidarse. Lo que no imaginaron fue que su vecino, el río de Oro, terminaría por arrasar con parte de ese esfuerzo. En 2005, una avalancha destruyó varias viviendas e inundó el sector, dejando a decenas de familias damnificadas que tuvieron que empezar de cero tras la tragedia.
Desde entonces, las familias vivieron con el temor constante a los estragos del invierno y a la inseguridad en sus hogares. Cada vez que se registraban lluvias intensas, los habitantes debían enfrentar inundaciones que arrasaban parte de sus viviendas, generando pérdidas materiales y afectaciones continuas a su calidad de vida. En la historia reciente, las emergencias más graves se presentaron en 2023 y 2024, cuando el miedo volvió a apoderarse de la comunidad ante nuevas inclemencias del clima. La fuerza del río, una vez más, se llevó hogares y revivió recuerdos difíciles.
La esperanza llega con una obra de mitigación
Por eso, cuando se inició la construcción de una obra de mitigación en el sector, la esperanza regresó a los vecinos. “Era una solicitud que teníamos desde 2005. Primero hicieron el muro en Brisas, luego en El Carmen, y después sí comenzó el de nuestro sector, pero agradecemos que ya contemos con esta obra”, relata Ana Isabel Sánchez, líder comunal de La Isla.
La intervención, que comenzó hace poco más de un año y que da continuidad al muro que viene desde el sector de Bahondo, ha sido adelantada por la Alcaldía de Girón con recursos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. “El muro nos beneficia no solo a nosotros, sino también a comunidades aledañas como la escuela y el Recrear del Poblado”, manifiesta Ana Isabel. Según explicaron las autoridades en su momento, estas intervenciones tuvieron un costo superior a los 98 mil millones de pesos.
Aunque la obra aún no está completamente terminada, ya ha demostrado su efectividad. “Estamos muy contentos porque recientemente han caído aguaceros bastante fuertes y hemos estado tranquilos”, cuenta la líder.
Una nueva petición para reforzar la seguridad
Ahora, con los trabajos próximos a culminar, la comunidad espera con ansias que en junio de este año se les entregue la nueva infraestructura que les brinda protección. “Esperamos que todo quede bien terminado, como nos lo han prometido desde la administración municipal, y agradecemos esta intervención”, señala la líder.
Sin embargo, aún persiste una inquietud entre los vecinos de La Isla en Girón, quienes ya han elevado esta solicitud a las autoridades en algunos espacios. De acuerdo con la líder, han pedido la instalación de cerramientos entre el muro y las viviendas próximas, ya que actualmente queda un espacio entre la infraestructura y estas casas. Este corredor se ha prestado para el tránsito de personas ajenas al sector y para la realización de actividades ilegales. “Hay personas en la comunidad que quisieran que se adecue la parte final de las viviendas, para que no quede ese espacio entre el muro por donde la gente pueda pasar”, manifiesta Sánchez.



