Emergencia en Santander: Habilitan puntos de acopio para damnificados por lluvias
Las autoridades departamentales han lanzado un llamado urgente a la solidaridad de los santandereanos, solicitando donaciones para las familias que resultaron gravemente afectadas por las recientes emergencias climáticas en la región. Las fuertes lluvias registradas en los últimos días han generado una situación crítica que requiere la colaboración de toda la comunidad.
Puntos estratégicos de recolección
En respuesta a esta emergencia, se han establecido dos puntos de acopio oficiales donde los ciudadanos pueden llevar sus contribuciones. El primero se encuentra en la Gobernación de Santander, específicamente en la entrada principal ubicada en la calle 37 N° 10-30, en el centro de Bucaramanga. El segundo punto está en la Oficina de Gestión del Riesgo de Santander, situada en Floridablanca, en la calle 5 N° 8-25 del Casco Antiguo.
Estos centros operan como parte de una iniciativa coordinada desde la Gobernación de Santander, buscando centralizar la ayuda humanitaria para una distribución más eficiente entre las comunidades afectadas.
Artículos prioritarios para la donación
Las autoridades han especificado cuáles son los productos más necesarios en este momento de crisis. La lista incluye:
- Agua potable para consumo humano.
- Alimentos no perecederos que tengan larga duración.
- Colchonetas y cobijas para brindar abrigo.
- Ropa usada en buen estado, especialmente para niños y adultos.
- Productos e implementos de aseo personal básicos.
- Pañales para bebés y adultos mayores.
- Alimento para mascotas, considerando que muchos animales también han sido afectados.
Impacto devastador de las inundaciones
Según el reporte preliminar de la Oficina de Gestión del Riesgo y Desastres de Santander, el desbordamiento del río Lebrija ha causado estragos considerables en varias comunidades rurales. Los municipios de Lebrija, Sabana de Torres y Rionegro han sido los más golpeados por las inundaciones repentinas.
Las cifras oficiales indican que aproximadamente 300 familias han resultado damnificadas en total, con al menos 20 viviendas destruidas completamente por la fuerza de las aguas. Además, decenas de hectáreas de cultivos se han perdido, afectando la seguridad alimentaria y económica de los agricultores locales.
Esta campaña de recolección representa una oportunidad concreta para que los ciudadanos contribuyan con una causa noble y humanitaria, auxiliando a familias que han perdido sus techos y pertenencias esenciales. La solidaridad comunitaria se convierte en un pilar fundamental para la recuperación de estas poblaciones vulnerables.