Crisis humanitaria y económica azota municipios fronterizos colombianos
Los municipios colombianos que limitan con Perú y Ecuador enfrentan una crisis profunda y sostenida debido al prolongado cierre de los pasos fronterizos, situación que ha generado un abandono total por parte del Gobierno nacional. La gravedad del problema es tal que numerosas veredas han comenzado a quedar completamente deshabitadas, mientras las pérdidas económicas superan los trescientos mil millones de pesos.
Reunión urgente en Bogotá busca soluciones inmediatas
Líderes de los municipios fronterizos con Ecuador viajaron este lunes 16 de marzo a la capital colombiana para reunirse con representantes de la Cancillería. Su objetivo principal es presentar propuestas concretas que mitiguen la crisis generada por la guerra arancelaria entre los gobiernos de Daniel Noboa y Gustavo Petro.
La medida más urgente que proponen es la declaratoria de zona especial de intervención fronteriza para todos los municipios que limitan con Ecuador, incluyendo una extensión al departamento de Putumayo, que comparte fronteras tanto con Ecuador como con Perú.
Putumayo: el departamento olvidado en la crisis fronteriza
Carlos Arbey Claros, secretario de Gobierno de Puerto Leguízamo, municipio que limita con ambos países sudamericanos, expresó con preocupación: "Nos sentimos completamente olvidados por el Gobierno nacional. A nuestro tramo de frontera no le están prestando la misma atención que a Nariño, y la situación es extremadamente grave".
Los cuatro municipios fronterizos más afectados en Putumayo son:
- Valle del Guamuez
- San Miguel
- Puerto Asís
- Puerto Leguízamo
Claros detalló que los pasos fronterizos en esta región llevan cerrados desde el 15 de diciembre de 2025, y en tres meses no han recibido ningún tipo de ayuda o asistencia gubernamental.
Impacto económico devastador y deshabitación territorial
La Cámara de Comercio Colombo-Ecuatoriana reporta pérdidas mensuales de 75.000 millones de pesos para el departamento de Putumayo, con un acumulado que ya alcanza los 300.000 millones de pesos. El sector del transporte y transporte de hidrocarburos es el más afectado, pero la crisis alcanza a todos los niveles económicos.
"No hablamos solo de grandes empresas", alertó el secretario de Gobierno, "sino del taxista, del mototaxista, del pequeño comerciante que ha tenido que cerrar sus negocios. La viabilidad económica de estos municipios depende directamente del comercio con Ecuador".
La situación ha alcanzado niveles críticos con el inicio de un proceso de deshabitación territorial. Claros advirtió: "Estamos viendo veredas que se quedan sin gente. Familias enteras, especialmente jóvenes, se van porque no ven futuro en estos territorios. Es profundamente frustrante presenciar este éxodo".
Desatención diferenciada y llamado a la acción
Los líderes fronterizos denuncian una desatención diferenciada por parte del Gobierno nacional. Mientras el puente internacional de Rumichaca en Nariño recibe atención, los pasos fronterizos por el río San Miguel, Puerto Espina y Puerto El Carmen en Putumayo permanecen en el olvido.
La propuesta de zona especial de inversión fronteriza busca implementar medidas de choque por noventa días, con proyección a seis meses, para contener el "desastre económico de proporciones enormes" que afecta tanto al pueblo colombiano como al ecuatoriano en estas regiones compartidas.
