Las disidencias de las FARC al mando de alias 'Iván Mordisco' se atribuyeron la autoría del atentado ocurrido en la vía Panamericana, a la altura de Cajibío, Cauca, que dejó 20 personas fallecidas. Mediante un comunicado, el Estado Mayor Central reconoció su responsabilidad en los hechos, calificándolos como un 'error táctico' derivado de una acción armada que, según afirmaron, no estaba dirigida contra civiles.
Reconocimiento del ataque
En su pronunciamiento, las disidencias admitieron que el ataque se produjo 'en el marco de una acción propagandística sobre la vía Panamericana' que derivó en una confrontación con fuerzas militares en la vereda El Túnel. Además, reconocieron que hubo 'un lamentable incidente que causó la muerte y heridas a civiles, que no tienen ninguna vinculación con la guerra'.
Pese a que las disidencias señalaron que la acción armada fue ejecutada bajo sus órdenes, el grupo intentó desvincularse del carácter terrorista del ataque, al afirmar que 'el terrorismo como ejercicio político nada tiene que ver con el accionar de las FARC-EP'. Asimismo, aceptaron que las consecuencias fueron devastadoras y que no lograron controlar el impacto de la operación.
Víctimas civiles y responsabilidad
En el comunicado, las disidencias aclararon que las víctimas eran en su mayoría civiles, incluidos campesinos de la zona, lo que profundiza la gravedad del ataque. 'Muchos de ellos humildes campesinos conocidos', señalaron, reconociendo que se trataba de población presente en los territorios donde tienen influencia. La organización sostuvo que los hechos 'no son premeditados', pero admitió que debe 'asumir la responsabilidad política por este error táctico, que no tiene justificación alguna'.
Llamado a la paz en medio de la escalada
A pesar de atribuirse el atentado, las disidencias aprovecharon el comunicado para insistir en la necesidad de una salida política al conflicto armado. 'Es hora de desescalar la confrontación', señalaron, haciendo un llamado a retomar la 'bandera de la paz' y evitar lo que describen como un nuevo ciclo de violencia en el país.
El texto también incluyó críticas al Gobierno de Gustavo Petro y a sectores políticos, a los que acusaron de cerrar las puertas al diálogo y de promover estrategias que intensifican la confrontación. De hecho, advirtieron sobre lo que consideran una 'instrumentación política y mediática' del conflicto.
Naturaleza política y rechazo a catalogación criminal
La organización insistió en que su carácter es político-insurgente y rechazó ser catalogada como una banda criminal. Según el comunicado, esta falta de reconocimiento por parte del Estado ha contribuido a perpetuar la guerra. 'Cuando se desconoce nuestra naturaleza política, el Estado cierra las puertas al diálogo y profundiza la espiral de violencia', afirmaron.
El atentado en la vía Panamericana, uno de los corredores más importantes del suroccidente colombiano, expone nuevamente la persistencia del conflicto armado en el Cauca. La admisión de responsabilidad por parte de las disidencias no solo confirma la autoría, sino que abre nuevas preguntas sobre la capacidad de control territorial, la protección de la población civil y el futuro de los procesos de paz en el país. Mientras tanto, Colombia enfrenta el impacto de una tragedia que deja 20 muertos y múltiples familias afectadas.



