La justicia colombiana confirmó este miércoles la extinción de dominio de la casa museo dedicada a Pablo Escobar en Medellín, un inmueble que durante varios años fue administrado por su hermano, Roberto Escobar Gaviria, conocido como “El Osito”. La decisión ratifica que la propiedad fue adquirida con recursos provenientes del narcotráfico y, por tanto, pasará definitivamente a manos del Estado.
Historia del inmueble
El predio, ubicado en la capital antioqueña, funcionó como un espacio turístico en el que se exhibían objetos, fotografías y artículos relacionados con el exjefe del cartel de Medellín. Entre los objetos expuestos se encontraban la histórica avioneta insignia de la hacienda Nápoles, el primer carro de competencias de velocidad de Pablo Escobar, la moto Lambretta que utilizaba junto a su primo y socio Gustavo Gaviria, así como piezas de siniestros de aviones y helicópteros.
Sin embargo, las autoridades habían cuestionado desde hace años la legalidad del inmueble y el mensaje que transmitía al convertir la figura del narcotraficante en un atractivo comercial. De acuerdo con la información conocida, la propiedad fue comprada con dinero ilícito y, tras la muerte de Pablo Escobar en 1993, quedó en poder de familiares del capo en 1996. Según el expediente, esta situación permitió que Roberto Escobar mantuviera el control del bien durante años, llegando incluso a apelar la intervención al afirmar que el predio había sido adquirido de manera legal.
Reacción del alcalde
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, celebró la decisión: “La justicia acaba de declarar la confiscación del dominio del llamado ‘Museo’ de Pablo Escobar en Las Palmas. Como ciudadano y alcalde de Medellín, le ofrezco mi pleno reconocimiento al sistema judicial por esta decisión. No podemos permitir la glorificación del narcotráfico”.
Y añadió: “La mafia ha dejado innumerables heridas y cicatrices en nuestras familias: camas vacías, huérfanos, viudas… Entre 1983 y 1994, 46.612 personas en Medellín perdieron la vida violentamente a causa del narcotráfico. Esta propiedad, que hoy pasa a manos del Estado, fue obtenida con dinero proveniente del narcotráfico, secuestros, asesinatos y todo tipo de atrocidades”.
En su mensaje, el alcalde también afirmó que “este es un mensaje para todos los cabecillas contra los que luchamos hoy: los criminales ni siquiera pueden soñar con la posibilidad de que su dinero ilícito sea legalizado. Así debe ser. No como lo que está sucediendo hoy con el gobierno nacional, liderado por un Petro que no hace más que beneficiar a los peores criminales. Hoy, la justicia les asesta un golpe contundente donde más les duele”.
Detalles de la extinción de dominio
La decisión judicial implica que el inmueble pasará a ser propiedad del Estado colombiano, que podrá destinarlo a fines sociales o educativos. La extinción de dominio es una herramienta legal que permite al Estado confiscar bienes adquiridos con recursos ilícitos, sin necesidad de una condena penal previa. En este caso, la justicia consideró probado que el museo fue financiado con dinero del narcotráfico, por lo que procedió a su confiscación.
El sitio ya fue demolido por orden judicial, según informó la Alcaldía de Medellín. La demolición se realizó como parte del proceso de extinción de dominio, para evitar que el inmueble continuara siendo utilizado para glorificar al narcotráfico.



